23 Abr 2008, 11:42
Otra vez por aquí,
Esta vez el relato es protagonizado por el otro squad de mi clan, la 101st.
aquí como son nuestros rivales internos, jejejeje les hago sufrir un poquitín más.
Como vereis la historia deriva al beligorismo, juasjuas!!!!
Espero que os guste...
UNA HISTORIA BREVE Y BÉLICA: LA COMPAÑIA FOX Y LA GRANJA MALDITA(CAPITULO I)
El rugir de los
motores, tapa las oraciones de Sky; El resto, ensimismados en preparar
su equipo, matan el tiempo cuchicheando entre ellos.
La luz roja dá una visión espectral; Si el infierno era de alguna manera, tendría ese color.
El sargento XoAno se acerca a la carlinga del piloto y conversa brevemente con él.
Vuelve de la carlinga y dá las indicaciones de comprobación de equipo y paracaidas.
-En unos minutos saltaremos sobre Holanda; Nuestra misión es tomar una
carretera que impedirá a los boches iniciar el contrataque contra el
grueso de nuestras fuerzas lanzadas cerca de Arhem- comenta el Sargento.
Objetivo de la operación: Market Garden, dar el salto a Alemania y
acabar cuanto antes la sangría que estaba suponiendo estos meses en el
avance hacia Alemania.
El pelotón ya esta preparado para el salto: PeRro, $kY, LuIgi, AlFa,LuKa$, LaMia, MaSakre, JaRios y PiTor.
Todos enganchan sus mosquetones en la cuerda de salto. De fondo el
sonido de los motores del Lancaster y el frio gélido que entra por la
trampilla de salto abierta;.
XoAno mira fijamente el piloto rojo...
Verde!!! Go, go, go... en 10 segundos deben estar fuera, sino el
reagrupamiento será más lento y los minutos cuentan para poder tener
posibilidades de coger las posiciones asignadas.
Desde el paracaidas vemos nuestra zona de aterrizaje, no es muy
agradable, se mezclan claros con zonas boscosas y tupidas, a lo lejos
los antiaereos alemanes no dejan de intentar dar caza a los Lancaster,
que ya viran al este para volver a sus bases. Estamos solos y en
territorio enemigo...
Prácticamente todo el pelotón aterriza en los claros cercanos a la
carretera asignada como objetivo, el equipo cae un poco más lejos,
ametralladoras y morteros ligeros que deberemos posicionar con la mayor
rápidez si queremos que los alemanes no se percaten del grosor de la
operación global.
El Sargento XoAno, solicita la reunión del grupo en el linde del bosque. Hace el recuento y faltan los soldados MaSacre y AlFa.
Deja encargado a JaRios y LuIgi buscar por los alrededores; El resto,
preparar las posiciones y minar la carretera en un recodo que quedaba a
pocos metros del bosque.
$kY monta su BAR(ametralladora Browning) en un pequeño montículo que le dá visión desde las 9 a las 3 con la carretera a las 12.
Los dos morteros ligeros con PeRro y LaMia estaban en unos matorrales
cercanos al claro de aterrizaje, con posición de 60º y corregidos a las
lindes de la carretera, para evitar el despliegue de infanteria que
pudiese venir.
El sargento era portador de un Bazooka con tres pepinos preparados para
los semiorugas que se preveia portasen los boches en su busca.
Todo esta ya en controlado, las miradas reflejeban el ansia de no
perder de vista a los camaradas; Nos necesitaremos todos, seguro. La
fox no deja de ser una hermandad donde cada pieza es el fiel reflejo y
complemento de cada camarada.
Fumabamos a la espera del chirriar de las cadenas de los semiorugas y
el ruido de los motores mercedes acercandose con su carga letal; El
tiempo pasa y cae una niebla mortecina, fruto de la humedad traida por
el rio.
JaRios y LuIgi, mientras tanto, en busca de sus camaradas perdidos, se
adentran en el bosque, al Oeste en dirección a una granja cercana.
Ven al pie de un chopo a Alfa; su pierna dibuja una linea mal hecha,
tiene roto el femur y la fractura es abierta. No grita, pero sienten su
dolor en los rasgos de su cara; La tensión de su musculatura facial, le
hacen más mayor de lo que és.
Alfa solo tiene 17 años, mintió en su reclutamiento para poder involucrarse en la historia.
JaRios revisa la herida y le hace las curas básicas para poder soportar
al menos el camino hacia la granja; En la granja, ya harían la
inmovilización completa de la pierna fracturada y le darían los
antibióticos necesarios que portaba en su botiquín de emergencia.
Luigi viendo que su compañero se encarga de AlFa, le comenta que vaya
iendo a la granja, se reuiniría con ellos en cuanto hechase un vistazo
al arroyo cercano. Existe la posibilidad de que MaSakre haya aterrizado
por esa zona, según las indicaciones de AlFa, que le precedia en la
fila de salto.
La zona, oscura por la densidad de masa arborea, tenia un carácter
bucólico; Hizo que LuIgi evadiera sus pensamientos por un momento y se
remontase a un paraje parecido al lado de su ciudad natal, el pueblo
galés de Tarraking.
Ensimismado en el fluir del agua cristalina y embebido por sus recuerdos, Luigi se mantiene heriático al borde del arroyo...
De golpe vuelve al mundo real, se oyen crujir de ramas unos metros a la
izquierda de donde está ubicado. monta su thompson y se dirige en esa
dirección con el mayor sigilo posible.
Mediante el sonido se va orientando hasta que llega a un hayedo al
borde del arroyo y ve a MaSakre colgado de su paracaidas a unos 4
metros del suelo, pataleando. Al ver a LuIgi, su cara se ilumina:-menos
mal camarada, ya me veía cortando la cincha y partiendome la crisma
aquí solo-, LuIgi le responde no sin cierta ironía-¿Quién te ha dicho
que aún no te vas a romper la crisma?-,
le responde MaSakre-Venga no seas así, te daré mi ración de chocolate si me bajas ya!!!-.
-No se, no sé, ¿Ademas de esa petaquita que llevas en el bolsillo con bourbon?-
-De acuerdo, pero que sepas que eres un peluquero nefasto y un mal camarada-
-Ahora te bajo Tirador de feria-, le respondió LuIgi.
Despues de rasgar la seda y de asegurar a su compañero al tronco, se
puso a cortar las cinchas. Por suerte el tronco no era muy ancho y los
dos pudieron agarrarse bien.
Una vez abajo, emprendieron camino a la granja donde les esperaban JaRios y el maltrecho AlFa...
Jarios bufando como un buey en su cabestro y con el peso de Alfa a sus
espaldas camina pesadamente, ya se encuentra a escasos metros de la
granja.
Se para de golpe y su cara adquiere la tensión del miedo y la sorpresa,
acaba de divisar un Horch con distintivos de cuartel general; Menos mal
que a los paracaidistas de asalto y a los tiradores de primera la US
army los entrena para poder diferenciar los altos mandos, objetivo
número uno de cualquier operación tras las líneas enemigas.
Apoya a su camarada herido al lado del cobertizo, cercano a la casa principal.
Sigilosamente se acerca por la parte de atrás para poder ver a través de las ventanas.
En la cocina se encuentran el conductor y un soldado, que seguro estará
asignado a la protección del capitoste que se haya probablemente en el
piso de arriba, divirtiendose con alguna lugareña, lo más probable.
Medita en su subsconsciente como entrará y quién es el primero al que
debe matar con un certero golpe de machete. Se decide por el conductor
que esta de pie y porta una luger en bandolera; El otro soldado que
está sentado, ha dejado su fusíl apoyado en el vano de la puerta, craso
error!!!.
Abre la puerta unos centimetros primero para poder marcar su carrera y
cuenta hasta 3. De un golpe de hombro abre la puerta por completo, el
ciguarrillo que se estaba fumando el conductor del horch rueda por el
suelo, de un certero tajo le secciona la garganta al conductor que no
puede emitir ningún sonido, su traquea emana un chorro de sangre que le
cae en la cara al otro boche que con cara de espanto y sin saber que
pasa se mira su guerrera manchada por la sangre de su compañero. Jarios
ya tenia decidido su siguiente golpe y lo ejecuta enlazado con el que
anterior. El machete silba por el aire y le entra por la clavicula
hasta el cuello en diagonal, la muerte es instantanea para el joven
soldado, el conductor paltalea mientras se ahoga en su propia sangre,
Jarios le sujeta las piernas para que no alerte al resto y lo deja
morir.
Los nervios de la acción no hacen mella en los movimientos de JarIos
que se dirige a la escalera para subir al piso superior; Ahora si que
monta su M3, la famosa greasegun, por su sonido apagado que semeja un
perezoso escupitajo.
Agachado como si fuese a dar con la cabeza en el techo y sin perder de
vista la escalera se va aproximando intentando evitar en lo posible en
crujido de las tablas de madera del suelo.
Pasa por delante de la puerta del sotano, para en seco al oir un sonido que proviene de detrás de la puerta.
Mantiene la atención durante unos largos segundos y vuelve a oir otro
rumor. Su sorpresa es mayuscula, no están arriba, están en el sotano.
Ya no es probable que los intereses sexuales del personaje dueño del
coche, de afuera, sea el motivo de la presencia en esa granja perdida
en la campiña holandesa; Se pregunta para sí: ¿Qué estará pasando
abajo?.
Su sorpresa ha hecho que pierda esa concentración que todo soldado debe
de tener a flor de piel, recibe un culatazo en su cabeza, entre el
casco y su espalda, cae redondo y sin conocimiento...
JaRios empieza a tener conciencia y focaliza un punto de luz minusculo
encima de su cara. Intenta frotarse los ojos pero no puede levantar ni
tan siquiera la mano; Se las mirá y ve con el horror dibujado en su
cara que le sujetan sendas esposas en cada extremidad y que no lleva
uniforme, lucha, grita y deja ir por unos instantes la impotencia de
haber sido cazado.
Se oye desde un rincón-No, No, perderás energias y acortarás mi
diversión.Como no pares te inyectaré un relajante muscular, una dosis
para que pierdas fuerzas, pero la justa para que no pierdas
sensibilidad-
Dirige inmediatamente su vista al punto de donde ha salido esa voz;
solo puede ver las botas brillantes de un oficial y de la SS, por el
color negro de su pantalones.
JaRios musita-Soy soldado y me debes tratar como tal, esto no lo puede hacer, suelteme y lleveme a un cuartel-
Le responde la figura siniestra-Tu serás lo que Yo diga!!!, nadie sabe
que estás aquí; Por cierto recojimos a tu amiguito del cobertizo, gira
tu cara a la derecha-
Alfa esta tendido en un camastroinconsciente.-Alfa, ¿estás bien?, Diós que te han hecho-
La figura siniestra responde- Hemos pensado que como seguro perdería la pierna por que no cortarsela, para evitar la gangrena-
Alfa, inconsciente y atado de manos estaba envuelto en una sabana
teñida de rojo sangre. Su pierna estaba colgada de un gancho y aún
llevaba la bota puesta...
JaRios da una vuelta con la vista por el sotano, solo divisa las
perneras de los pantalones y las lustrosas botas de montar que portan
probablemente oficiales de la SS.
La figura siniestra del rincón da dos pasos, siendo cazado por la luz
de la bombilla y reflejando su rostro al aterrorizado JaRios.
-Ya he mandado el aviso al cuartel de la werchtmach en Arhem de que
haya unidades saboteadoras del enemigo por estos lares; Enviarán un
batallón para eliminarlos y tu y Yo mientras tantos nos divertiremos
con estos amigos-
JaRios suspira y sabe que algo malo le va a pasar...
-Te presentaré a mis amigos, a tu derecha tienes a 4 oficiales de la
Gestapo en prácticas. Como debes entender estan en fase de aprendizaje
y en este caso estan aprendiendo a sacar toda la información posible a
los enemigos del Reich-.
El oficial continua hablando- No resulta tan fácil; Si te pasas con las
técnicas, el individuo muere y te quedas sin información. No!!, eso no
puede ser-.
JaRios en un intento de razonamiento le dice al oficial-Si me sueltas,
dejaré un tiempo prudencial para que os vayais, te recuerdo que estais
en retirada de todos los frentes y queda poco para vuestro juicio final-
El oficial le responde-No seas ingenuo, ya sabemos que vamos a perder
la guerra, pero te aseguro que personas como nosotros serán utiles a tu
pais; El tiempo nos dará la razón y vereis de que calaña estan hechos
los untermesh(los inferiores, referido a los rusos).
Entonces tirareis de nosotros para solucionaros los problemas.
-Calla la boca!!!. Sargento cierre el pico a este charlatán; No quiero que hable; lo prepararemos un poco para despues...
- Empieza a preparar una mordaza para colocarsela en la boca. El
sargento espera la orden al lado del prisionero para ponersela .
El siniestro oficial se dirige a una mesa situada en la pared de la
izquierda de JaRios y comienza a urgar entre herramientas y material
quirúrgico, buscando el instrumento que aplicaría a JaRios.
-Veamos, un escarpelo,uhmmm!!!, no sé...este!!, si este.
Parece frágil pero podrás observar como dibuja a la perfección en tu piel. Seguro que eres judio, veo que estas circuncidado.
-No, No!! soy católico, tuve un problema de joven y me operaron.
El oficial le responde-Perfecto, a si puedes encomendar tu alma a tu Dios-
Con el escarpelo en la mano, se acerca al cuerpo de JaRios.
-Camaradas, acercense a la mesa, les mostraré una serie de puntos donde
podeis actuar sin que el individuo pierda excesiva sangre.
-Sargento coloque la mordaza al prisionero-
El oficial repasa el cuerpo de JaRios buscando los puntos deseados; El
resto de oficiales miran sin abrir la boca, hace frio, está oscuro,
nadie vendrá, está solo.
Con un gesto milimétrico, secciona una franja de piel, hundiendo unos
escasos milimetros el escarpelo; El corte lo realiza en la base del
craneo, como si quisiese dibujar el nacimiento del cabello; Continua
hasta la unión de la oreja y secciona el lobulo de la misma; Todo de un
trazo. JaRios tiene los ojos inyectados de sangre. Quiere gritar y no
puede; El esfuerzo hace que toda la sangre se le acumule en la cara.
-Caballeros, fijense en la nuca, ahora haremos un corte plano sacando
un milímetro de la epidermis y con una anchura no mayor a 3 milímetros;
en pocas palabras nos haremos sitio hasta la columna vertebral; Hay
accionaremos las terminaciones nerviosas a nuestro gusto-
El oficial procedió con premura y precisión.
Ya se empezaba a divisar el color nacarado de una vertebra.
Esta visión hizo que cambiase el rictus de la cara de un joven oficial de la gestapo; Perdió la vista hacia otro lado.
El oficial de la SS se dió cuenta y inmediatamente apunto con el
escarpelo al joven en prácticas. - Usted teniente, ¿no soporta el color
de la carne? ¿Pruebe usted mismo, verá que es como cortar mantequilla,
aunque se mueva un poco, jojojo!!!.
-Coja el escarpelo-. Timidamente el joven teniente acerca la mano a la hoja que le apunta.
De un movimiento seco le cortó el dorso de la mano, esta vez si hay
sangre. -¿Qué prefieres, hacerselo a él? ¿Que te lo haga a tí?.
-No se lo volveré a repetir, coja el escarpelo-.
El teniente coje el escarpelo, esta vez con la mano izquierda y
temblorosamente apunta a la nuca de JaRios, que se resistiá a las
bridas, mordazas y todos los artilugios que le habia colocado para
inmovilizarlo.
Se dispone a proceder y en el momento que está hundiendo el escarpelo
en la zona de la nuca, siguiendo el dibujo realizado por el SS, le da
un desvanecimiento que provoca que la hoja se hunda en la carne
dirigiendose al hombro en la caida del joven oficial.
-JaRios, no resiste el dolor y se desmaya.
El SS sujeta la mano del joven teniente, deteniendo el corte que ya era bastante profundo.
-Que hace estúpido, ya ha hecho que se desvanezca.
Si está inconsciente no sufre y retarda todo el proceso-. Dele un licor sargento a ver si espabila.
Ya me lo decia mi coronel, los de la Gestapo, son un "quiero y no puedo", No duden que informaré de su debilidad.
Sargento una vez acabe de recuperar al Teniente, encargese de curar esa herida y despertar al americanucho ese.
Aviseme, estaremos en la planta de arriba charlando con las jovencitas que tenemos en la buhardilla, juasjuasjuas!!!!!.
La camarilla de uniformes grises y negros empiezan a subir a la planta de arriba...
Mientras tanto, LuIgi y MaSakre se dirigían a la granja, ya divisaban su chimenea entre los árboles.
El Sargento aplica amoniaco en un trapo y se lo acerca al JaRios. Este
reacciona y sus ojos inyectados en sangre se abren. Hace gestos al
Sargento auxiliar del oficial SS, que pertenecía a la Werchtmach, para
que le quitase la mordaza.
El Sargento suspira y le quita la mordaza.-Tu eres soldado como Yo, no permitas que me hagan esto-
El Sargento medita unos segundos y duda ante la propuesta. JaRios ve
que puede llegar a convencerlo y empieza a ofrecerle inmunidad si se
entrega.
El Sargento, un soldado joven, ve que ya no tiene futuro nada de lo que
hace, que probablemente acabe en una cuneta. Sabe demasiado y de
demasiados oficiales. Desde que entró en servicio, siempre ha sido
auxiliar. Los abatares de la guerra decidierón que pasase a realizar
sus servicios a oficiales de la SS.
Con un excueto-OK, ya bol-. Empieza a soltar a JaRios, una vez libre, le pide por favor le cure las heridas.
El Sargento coge los girones de piel y como si fuese papel de celofan,
los vuelve a colocar en los huecos sanguinolentos donde estaban
ubicados. Intenta ponerle un vendaje compresivo que lo deja con un
collar rojo de sangre; El lóbulo de la oreja lo deberá de dejar allí.
Una vez recuperado su uniforme, salta hacia el camastro donde está
AlFa.-¿Camarada?... Dios!!!, ya es tarde.
Le pide al Sargento que le ayude a envolverlo con unas sabanas limpias
que habia en una pequeña alacena. Recuperan su pierna y se la colocan
como hacen los niños con un juguete roto.
El Sargento empieza a gesticular. Le está pidiendo que le golpee y lo
ate. Debe parecer una huida. También mediante gestos le pide que antes
de irse, se cargue a todos los asesinos que están en la planta de
arriba. JaRios le contesta que no se preocupe, no saldrá de allí sin
vendetta. Golpea al Sargento con una barra de hierro, intentando no
excederse y martarlo. Lo deja inconsciente y tumbado donde estaba Él
hacia unos minutos.
Empieza a dirigirse hacia las escaleras de manera sigilosa; Solo tiene
un objetivo, hacerle comer a esos perros sus propias visceras; Su
mirada muestra frialdad y odio.
LuIgi y MaSakre preparán sus armas. Acaban de divisar los vehiculos alemanes.
Con un par indicaciones se divididen y se aproximan a la granja uno por
la entrada principal y otro por la trasera y el granero, no aprecian
movimientos por fuera y se centran en las ventanas y puertas, sus armas
montadas y listas al menor movimiento.
LuIgi entra sigilosamente por la puerta de atrás, MaSakre guarda el exterior.
Entra en la cocina y se topa con los cadaveres de los dos soldados que se habia cargado JaRios.
Se aproxima hacia la escalera, oye ruidos en el piso de arriba y hacia allí se dirige.
Al pasar por la puerta del sotano, la ve entreabierta y no aprecia movimiento ninguno.
La puerta del sotano se abre de golpe y se le hecha encima alguien. En
la lucha las dos caras se encuentran. JaRios, que tiene cogido por el
cuello a su camarada, apreta incesantemente e instintivamente.- Todos
los que están dentro de esta maldita granja deben morir-, masculla
entre dientes.
LuIgi patalea; En un momento de resuello le dice,-Camarada, soy el peluquero, para!!!!.
JaRios no atiende a nada, la penumbra de la que ha salido hace que no
diferencie a nadie; Hay demasiada luz. LuIgi se ve obligado a darle un
puñetazo a JaRios que le parte la nariz y a la vez lo desplaza de su
persona.
Como un perro rabioso Jarios no desiste y le coge de una pierna, le
muerde, todo vale en una lucha a muerte. LuIgi viendo que no reacciona,
le golpea con el mango del machete en la nuca, dejandolo out durante
unos segundos.
Aprovecha el instante para cogerlo por las manos; Lo zarandea diciendo su nombre insistentemente-JaRios, JaRios!!!!-.
JaRios vuelve a la realidad y masculla entre dientes,-maldito
peluquero, como me hayas roto un diente, me cortarás el pelo el resto
de la vida, aunque tenga solo dos-. A LuIgi se le ilumina la mirada, su
camarada a entrado en razón.
JaRios, corta el dulce momento, del reencuentro con su camarada,-No hay
tiempo, debemos subir y pelarnos a los asesinos de AlFa, están arriba-.
LuIgi asiente y se preparan para subir. JaRios recupera su M3 y todas sus armas.
MaSakre que entró al oir la pelea se reune con ellos.
JaRios solo dice una cosa-No debe salir ni uno vivo; Para mi el oficial de la SS; Haced lo que querais con el resto-
Empiezan a subir los escalones, JaRios en cabeza LuIgi al pie de la escalera y MaSakre controlando el exterior...
JaRios llega a un pequeño distribuidor, hace una seña para que suba
LuIgi; El ataque debe de ser coordinado y debe durar segundos para
tener éxito.
Detrás de una de las puertas, hay cuatro, se oyen jadeos y risas, parece ser que están en plena orgia.
JaRios se aposta al lado de la misma y en una rápida acción la derriba
de un puntapie. Dispara a lo primero que se mueve, un joven oficial de
la gestapo, situado al lado de un sinfonier, cae con dos tiros certeros
en su pecho.
Las risas y los jadeos paran de golpe, todos quedan petrificados. La
imagen es curiosa. Dos oficiales de la Gestapo se estaban dando
caricias y placer el uno al otro.
El oficial de la SS, con su miembro todavia dentro de una las dos
mujeres que habia en la habitación, cruza la mirada con JaRios, ve
reflejada en la misma su muerte; Su piel empieza a adquirir un tono
nacarado y blanco.
A los pies de la inmensa cama hay otro gestapo con su miembro metido en
la boca de otra joven. La misma al ver que son soldados aliados decide
acabar la relación y cierra boca, aprisionando con sus dientes el
miembro erecto del gestapo, el cual ve con estupor como se separa de la
cara de la chica pero sin su apreciado pajarito, en su lugar un girón
de piel y borbotones de sangre. La joven escupe el trozo de carne y se
limpia la boca.
Llorando compulsivamente, busca su ropa.
Jarios indica a las dos jovenes que salgan de la habitación.
Lo que iba a pasar allí solo lo debían ver Él y LuIgi.
El Gestapo sin pene se retorcia en el suelo, JaRios se le acerca y
acaba con el de un tajo en el cuello, despues recoge su Pene y se lo
mete en la boca; El oficial de la Gestapo empieza a ahogarse, su boca
esta llena de su carne y de su sangre, muere en unos segundos.
A los dos Gestapos que quedaban con vida, JaRios les hace una
indicación de que se aproximen uno al otro, les indica con gestos que
uno coja su machete; Al otro le indica que se ponga en pompa, con sus
posaderas desnudas bien voladas.
De un gesto preciso le dice al que ha cogido el machete que lo meta por
el recto a su compañero, todo esto acompañado de una amenaza
gesticular;- Si no lo haces tú, te lo hará Él-. Comienza a hundir el
machete, la sangre sale disparada , junto con heces hacia su estomago.
Con esa herida tan fea, el gestapo se retuerce en el suelo, sin parar
de sangrar.
La imagen es dantesca, se oyen dos tiros; Se desparraman por las paredes y el suelo los sesos de los dos gestapos.
LuIgi ante la imagen decide acabar con los dos Gestapos, no soporta lo que vé.
JaRios se le revuelve y le recrimina su acción.-Como vuelvas a meterte
en mis cosas, te mato-. LuIgi ve que su camarada esta ido y decide
dejarlo, no puede ver más, no es humano lo que está pasando.
En la habitación se quedan el oficial de la SS y JaRios.
El oficial con una medio sonrisa en la cara le dice a JaRios,- Veo que
somos muy parecidos soldado, te gusta y te da placer el sufrimiento,
como a mi-.
-Que te parece si te unes a las Waffen SS, serás mi recomendado. Solo
tienes que eliminar a tus compañeros, decirme exactamente donde esta tu
compañia o batallón y Yo Haré el resto-.
-Calla!!!, no he acabado contigo, a ti te reservo la Bomba-, dice enérgicamente JaRios.
Coge un par de cinturones y ata al SS a la cama. Saca de su guerrera
una granada de mano. Limpia con la manga de una guerrera del suelo su
machete.
Se apresta a personalizar su propia venganza.
JaRios dice entre risitas nerviosas-Ummmm!!!!, te voy a hacer una
sonrisa este barrigota, jajaja!!!! y como la otra boca no vas a poder
utilizar te la taparé con esta piña verde-.
Acto seguido le mete la granada el la boca, se la asegura con un
pañuelo cogido de una mesita. La anilla flota por debajo de la nariz
del SS.
Seguidamente empieza seccionar la oronda barriga del SS, dibujando una gran sonrisa en la misma.
Al seccionar los músculos abdominales, el paquete intestinal sale a la
luz desparramandose por las sabanas. La imagen es del propio infierno,
visceras, sesos desparramados, cadaveres y sangre por todos lados, el
hedor es el hedor de la muerte.
JaRios sonrie, decide acabar de una vez, tira de la anilla de la
granada y se queda dos segundos para grabar la expresión del SS en su
retina, se gira y se va cerrando la puerta.
Lleva dos escalones bajados cuando explota la granada con un sonido sordo y apagado.
Abajo está LuIgi y MaSakre con la mirada perdida en la escalera.
JaRios con tranquilidad les dice,- Nos vamos, tenemos trabajo en la
carretera y aquí solo hemos tenido una escaramuza con los boches; Ya
vendremos a por AlFa-.
Salen por la cocina y sin mirar atrás abandonan el lugar con todo su equipo.
Se deben reunir con sus camaradas y continuar con su misión pero eso ya es otra historia...
En construcción las siguientes peripecias, dew
23 Abr 2008, 11:34
CAPÍTULO II: EL RETORNO
Preparamos el equipo y tomamos dirección Sur, hacia nuestras lineas.
Por delante 20 KM de espeso bosque caucásico.
MeCánico se queda retrasado protegiendo nuestra retirada, en cuanto
pase un tiempo prudencial se unirá al grupo de saboteadores, la 5º
compañia vuelve a casa.
Marcellus, empieza a recuperar el conocimiento, le duele la cabeza
horrores; El zumbido de sus oidos es muy molesto, apenas puede ver
figuras centradas, todo es un haz de luz muy intenso.
Sus sentidos empiezan a volver a la normalidad pasados unos minutos;
Empieza a oir gritos y ladridos, probablemente nos estén buscando,
piensa.
Se quiere reincorporar pero una gran herida en la pantorilla le vuelve
a la realidad; Un cascote despedido por la deflagración le debió
seccionar la parte de músculo que le falta a su pierna. Toma conciencia
de su herida y le duele a rabiar.
Maldice y perjura; Como enganche a un ruso lo troceará en
rebenaditas,seguro, solo para evadir su mente del dolor que está
sufriendo.
Ya es consciente de su situación, esta en el pantalán de descarga de combustible, a unos 200 mts de los depositos destruidos.
Alrededor 5 cuerpos inertes y rebentados por la deflagración. Parece
ser, que uno de esos cuerpos le hizo de pantalla y evito que sus
heridas fuesen más graves.
Está solo, sabe que sus camaradas lo habrán esperado. -seguro que se han ido cumpliendo el plan previsto-, piensa en voz alta .
Debe decidir como sale de esta situación y rápidamente, los ladridos
cada vez se oyen más cercanos, igual que los gritos de los guardias.
Busca su mp44, revisa sus cargadores y prepara su arma de mano, una
luger con silenciador. Arrastrandose se dirige a un grupo de cajas que
le ocultaran por unos momentos de todo el movimiento que hay a su
alrededor; Antes de que amanezca deberá tomar una decisión o será presa
fácil de los untermess...
FaYula abre la columna; Detrás, el resto a 3 metros cada uno, según marca el manual del buen soldado alemán.
MeCanico se reincorpora a la columna, ya solo queda llegar a nuestras lineas y tomar un poco de café.
Fayula alza la mano, la columna se detiene y se agachan al unísono.
Acaban de llegar al claro donde se encontraron con la patrulla rusa.
Los cuerpos yacen delante de Fayula, han sido desenterrados y estan
semi deborados. Los lobos pasan hambre igual que los soldados.
Nos arremolinamos alrededor de ellos y sin mediar palabras nos disponemos a darles digna sepultura.
AtIla ha encendido un pequeño fuego, haremos un descanso breve para
serenar nuestros ánimos y dar tiempo a nuestro camarada MaRcellus a
reincorporarse al grupo.
Se plantea un cordón defensivo básico; Nuestro tirador MeCanico Loco
sube a un abeto que le da visión; Unos 200 mts alrededor del pelotón.
No median palabras, el horror vivido y la sensación de haber perdido un
camarada hacen que los soldados curtidos de la 5º se muestren pesarosos
y compungidos.
MiKeleitor pregunta a FaYula,- Teniente, ya sabe que cuando nos
aproximemos a la linea del frente deberemos buscar la tierra de nadie
para despues dar el salto a nuestras lineas-.
-¿Como provocaremos la atención de nuestras lineas para que no nos disparen?-
FaYula responde, -Ya quedé con nuestro comandante que tiraríamos una
bengala de color amarillo antes de aproximarnos a nuestras líneas-.
Os recuerdo la contraseña:
Raposa, contestación, zafia.
la cuestión es si nuestras lineas todavia están donde estaban antes de nuestra marcha, dice el teniente.
Quiere decir mi Teniente, Responde CaMareitor.
Sargento, piense que ayer estaba en una situación que probablemente sea
mucho mejor que la de hoy, los rusos nos copan en todos los frentes y
vamos en clara retirada.
Bueno, no penseis en eso, descansad ahora que nos queda unas cuantas horas de marcha, comenta Mikeleitor.
Marcellus detrás de las cajas divisa a cuatro soldados y dos perros.
Los perros se ponen a husmear los cadaveres a escasos metros del sargento zafio.
Marcellus con la mirada ya está evaluando quien y como caerá uno a uno
los que tiene enfrente, sabe que si lo cogen vivo le harán pasar un mal
trago, despues de todo lo que han liado él y sus camaradas de la 5º.
Uno de los perros se percata un pequeño movimiento detrás de las cajas,
toma atención y se queda inmovil mirando al origen del mismo; Al otro
lado, MaRcellus cruza la mirada con el perro, los dos tiene los ojos
inyectados en sangre; Sangre que en pocos segundos correrá por el suelo
del pantalán.
El cuidador del perro, ve que su animal ha encontrado un rastro; Se
pone nervioso y lo retira del mismo. No quiere perecer; Si es uno de
los saboteadores juega con ventaja, ya le estará apuntando con su arma
y él lo sabe.
Gira a su animal y le hace indicaciones concisas y severas a sus camaradas, -debemos irnos-.
Al girar pasado el almacen de enfrente del pantalán, el cuidador del
perro se pone a gesticular al cabo que les acompaña. Le comenta que
detrás de esas cajas hay alguien que no quiere ser visto.
El cabo manda a uno de los soldados a buscar a un comisario y se dispone a reducir a ese alguien de detrás de las cajas.
MaRcellus es consciente que se han ido muy deprisa y probablemente le estén preparando una faenilla.
Amartilla su Mp44 y apunta a la esquina; de un momento a otro deberán aparecer uno detrás de otro, los soldados rusos.
La cuestión primordial es que el sargento MaRecellus vale por lo menos
unos diez rusos y se conjura no morir hasta haber alcanzado esa cifra.
Llega el comisario y diez soldados más, armados con PpHs y granadas de humo.
Tiran un par de granadas de humo en la misma esquina del almacén, pero
salen disparados a voltear por la derecha del almacén; Quieren cogerlo
vivo, debe explicar muchas cosas.
MaRcellus ve que ha sido detectado, amartilla una granada quitando el
seguro; Si lo matan soltará la granada que seguro se llevará a alguno
por delante, al más puro estilo del martirio musulman.
Sin que pasen más de diez segundos nota un fuerte golpe en la cabeza, pierde el conocimiento y la granada rueda por el pantalán.
Un soldado de los que le han dado caza, ve la granada y le da una
patada, con tan mala suerte que la misma rueda hacia donde está el
comisario; Este salta por los aires.
La columna de saboteadores decide levantar el vivac y sin hablar reanudan la marcha. Está claro que han perdido a un camarada.
MaRcellus abré los ojos, los párpados le pesan y un ojo no lo puede abrir, la costra de sangre seca se lo impide.
Alrededor dos figuras siniestras, con uniformes de la NKVD, comisarios políticos.
-Boche, te habrás divertido esta noche-
-Ya te puedes imaginar que ahora es nuestro turno-.
Despues de decir esto el NKVD más próximo al sargento, saca de su
bolsillo una navaja barbera que se pone a afilar con un trozo de cuero.
Un diente de oro brilla detrás de su sonrisa.
-Empieza diciendome donde se encuentran tus compañeros saboteadores y
la ruta a seguir hasta vuestras líneas, sino dibujaré una sonrisa nueva
en tu cara-.
-Sargento Primero, MaRcellus W. Killer, segundo pelotón, 5ª compañia
del 27 panzer, exigo ir a una prisión militar, según marca el tratado
de Ginebra-.
-Dimitri Zafiov, 4 regimiento de NKVD de la gran madre Rusia; A
proceder al interrogatorio de un saboteador que será colgado hasta su
muerte.
Despues de que me entregues a tus compañeros, claro está!!!-.
no hubo respuesta por parte de los presentes en la habitación.
-Veo que voy a tener que motivarte para que hables-, dijo el NKVD.
Seguidamente aproximo la hoja a la mejilla del Sargento MaRcellus; Este
notó el frio tacto de la misma en su cara. Sin mediar ninguna palabra y
en gesto de rabia y de fuerza comprimida, el sargento hizo volar su
pierna buena a la entrepierna del NKVD. Este soltó instintivamente la
navaja y se dobló en un cuatro ante el dolor.
El Sargento aprovecho la situación del ruso para asestarle un golpe con
su talón en la misma base del craneo; Un chasquido seco inundo la
habitación parca en sonidos; inmediatamente se dejó caer hacia atrás;
Del golpe rompio el respaldo de la silla liberando sus manos con las
que agarró del cuello al compañero del NKVD muerto. Otro chasquido
seco, el acompañante del NKVD cae con una postura de muñeco roto; su
cuello habia dado un giro de 180º, pudo ver su espalda antes de morir
envuelto en espasmos.
Rápidamente el Sargento MaRcellus desvalija a los rusos y se apropia de
sus armas de mano. No se olvida de la navaja, le será útil, seguro.
Entreabre la puerta y por la rendija se hhace una pequeña situación de
lo que le espera fuera. Desdobla la navaja, sin perder ojo al soldado
que hay fuera.
De una patada abre la puerta y de un abrazo mortal secciona el cuello
al soldado de guardia. Este cae redondo no puede grita, su garganta son
puros borbotones de sangre roja y oscura. Está claro que salir va a ser
muy dificil, pero que eran esas épocas, sino difíciles para cualquier
soldado alemán en territorio ruso...
La columna ya se estaba acercando al frente, el sonido de las
explosiones sordas y los sonidos agudos de los Katiuskas(cohetes en
lanzadera) envolvían todo.
Toda la columna adopta posición de combate y se despliegan a escasos metros de las trincheras rusas.
Un nido de ametralladoras está barriendo la trinchera alemana.
El cargador sonrie y comenta a su compañero cosas que hacen que este se ría mientras dispara indiscriminadamente.
La guerra tiene esa naturalidad que le dá el vivir la vida al instante.
El teniente Fayula, marca el objetivo y los encargados de acallar ese
nido. Ya habían escogido la zona de salto a la tierra de nadie y pasaba
por ese nido de ametralladora.
El resto limpiarían el resto de trinchera.
La zona rusa contaba con un puesto de mando avanzado protegido por una
red de camuflaje y dependencias soterradas, donde los soldados
descansaban o se ocultaban de los bombardeos de artillería alemana. no
tenían datos de cuantos efectivos rusos podría haber. Calculaban que al
ser una unidad de linea, esta disponia de al menos 8 componentes, entre
ametralladores, servidores, radio y oficial al mando.
los primeros en coger posiciones son los tiradores, Mikeleitor y
MeCanico, crean un arco de acción donde cubren el terreno en unos dos
cientos metros en linea, uno en el sector este y otro en el sector
oeste, cruzando sus trayectorias y cubriendo todo el campo de vista del
pelotón.
los movimientos son sigilosos, Camareitor realiza la aproximación al
nido de ametralladoras con su alambre, le acompaña AtIla y su zapapala.
El resto se dividen a izquierda y derecha manteniendo la línea de avance.
El alambre pasa limpiamente por encima del casco del ametrallador y
rodea su cuello. El ruido que produce la carne al ir seccionandose y
los líquidos que salen de la zona, invaden el silencio y la trinchera.
De un golpe seco en la base del cuello y en diagonal, atIla acalla al
servidor de la ametralladora que cae desplomado con el hombro colgando
en un girón y entre un gran estrépito.
El resto ya ha saltado a la trinchera y se despliegan a lo largo de la misma.
Van tirando granadas en todas las bocas de las dependencias soterradas.
Las explosiones sordas, van seguidas de gritos y estertores de muerte,
han pillado a la mayoría recuperandose del bombardeo nocturno de
nuestras baterías de artillería. MaNumetal va entrando en las
dependéncias para rematar a los heridos y asegurar las zonas.
Son 2 minutos, intensos, frios, crueles, como esta guerra, no hay
descanso; Bueno!!, para estos pobres soldados de trinchera, sí. El
descanso eterno...
MaRcellus se apresta a salir del almacén, curiosamente los efectivos
son pocos, todos están ocupados en los incendios producidos por el
sabotaje y en cubrir el perímetro. Los rusos tienen la vaga idea de que
el sabotaje supone un contrataque boche en toda regla y preparan la
batalla.
mientras tanto, una vez tomada la trinchera rusa, la bajada de
adrenalina provoca sopor en el segundo pelotón que se apresta a
descansar despues de la acción, aunque solo sean unos minutos.
Los tenientes reunen a todo el pelotón y dan las consignas necesarias
para asegurar la zona y preparar el salto a nuestras lineas cuando la
oscuridad invada la tierra de nadie.
MaRcellus sale al exterior, nadie repará en él, su uniforme medio
chamuscado y roto, hace que pase desapercibido entre tanta destrucción.
Además en situaciones de este tipo, la supervivencia marca que cada uno
mire por si mismo, evadiendose de todo lo que nos rodea. Se acerca como
el que no quiere la cosa a un Kubel, capturado a los alemanes; Monta,
arranca y pone la primera derrapando las finas ruedas características
de este vehiculo ligero y polivalente del ejercito alemán.
Ya, a cierta velocidad y esquivando cascotes, ruinas y a los
sorprendidos rusos, se apresta a pasar a toda velocidad la puerta de
entrada al recinto portuario.
Estrepitosamente arrolla la barrera, esquivando las balas y haciendo
eses, se dirige al bosque por donde vinieron él y sus compañeros.
Se estrella contra una zanja anti carro y dando un par de vueltas de
campana se para justo al lado de un gran abeto negro. Arrastrandose se
mete en la espesura y desaparece entre silbidos de bala y explosiones...
En la trinchera rusa, los minutos de descanso y la proximidad de
territorio amigo, hacen que los soldados del segundo pelotón estén
alegres y despiertos; Han pasado dos horas desde la refriega, ya
empieza a atardecer, dentro de otro par de horas, la noche invadirá la
zona y darán el salto a sus lineas.
El teniente otea con sus prismáticos la línea de defensa alemana. Poco
se puede ver de sus defensas camufladas y las trampas preparadas para
posibles ataques rusos. la distancia que les separa es de unos 800 mts
separados por trampas anticarro, minas, despojos humanos y ruinas de lo
que antes fue una pequeña granja del caucaso.
El teniente reune al pelotón y les explica que deben llegar a toda
costa en una primera fase a las ruinas de la granja, situadas a unos
500 mts de la línea rusa. eso en tiempo son unos dos minutos escasos.
Tiempo en el que el sector empezará a tener el aspecto de una digna batalla de tricheras, al uso de la primera guerra mundial.
Fuego cruzado de ametralladoras, fuego de mortero, lanzamiento de
bengalas y orden de bombardeo artillero, por parte de los dos bandos
creyendose atacados por el contrario.
Una vez situados en las ruinas, el teniente lanzaría la bengala
amarilla señal de su vuelta, facilitando así su paso a territorio amigo.
Un chasquido sobresalta al grupo y un cuerpo salta a la trinchera con
un machete en mano. Todos amartillan sus armas al unisono y CaMareitor
el más atento en esta situación, agarra por la guerrera a la figura
tirando al suelo con gran estrépito. Los dos tiene sus machetes de
combate en las manos y cada uno aguanta la mano del otro para evitar el
golpe mortal.
Las miradas cambian, de inyectadas en sangre a los parpados abiertos de par en par en señal de sorpresa y alegria.
-MaRcellus, eres tú-, musita Camareitor.
-Con tanta sangre encima y mierda no hay quien te reconozca- Sargentucho.
-Anda sal de encima mío que estoy empezando a ponerme tierno con ese
culito regordete y prieto. Ya sabes que por aquí no paran mujeres y tu
culo es lo más parecido que hay a la fisonomía femenina por estos
andurriales; Poco pelo y redondete, como me gustan, juasjuasjuas!!!
Todos exclaman de alegria y se felicitan por volver a ver a su sargento zafio.
Todos juntos van a volver; Esto no suele suceder en todas las misiones del segundo pelotón, de la 5ª compañía del 27 panzer.
Despues de los abrazos de rigor, nos aprestamos a curar las heridas de nuestro sargentucho.
Volvemos a centrarnos en la tierra de nadie, esos metros que todo
soldado huye de pisar, ya que casí siempre comportan la muerte segura...
Nos colocamos en línea a lo largo de la trinchera rusa, apretamos las
cinchas de nuestro equipo, nos ajustamos el casco, en este paso seguro
que recibiremos mucha metralla y cascotes, es vital. Preparamos
nuestras armas y saltamos en grupos de dos y zig zageando nos dirigimos
hasta el punto marcado.
Nos distancian 5 segundos a cada grupo; Saltamos de crater en crater; A
cada salto tropezamos con alguna parte humana. Algún soldado en la
trayectoria del obus que ha dibujado tan mortifero aujero. No
diferenciamos a ningún cadaver, todos están hechos girones, reventados
por las hondas expansivas de los obuses. En la muerte se igualan los
soldados rusos y alemanes, en su olor acre, en el color oscuro de la
putrefacción, en el no retorno.
Llegamos sin problemas a las ruinas de la granja, estamos todos y
curiosamente nadie ha abierto fuego, incluso habiendo oido al Sargento
MaRcellus tropezando y haciendo más ruido que un elefante en una
cacharrería.
El Teniente FaYula se apresta a lanzar la bengala. -Prepararos que ahora seguro que va haber fuegos artificiales-.
Lanza la bengala que ilumina todo el sector; El pelotón agazapado espera la orden de marcha de sus tenientes.
Empiezan a crepitar las MG alemanas disparando en todas direcciones,
las esquirlas de los impactos se nos incrustan en la piel, aunque
estemos acostumbrados al dolor, nos hace rabiar. No tardaran mucho los
morteros a caer. -Contamos hasta 5 y salimos como antes en grupos de
dos-, dice el Teniente Mikeleitor. Dicho y hecho, empezamos a salir de
nuestros aujeros, esta vez bajo el fuego.
Tal como vamos saltando de crater en crater vamos gritando la contraseña:
-Zafio-, somos camaradas de la 5º, zafi, zafio, mamonesss!!!!...
En las lineas alemanas ante tanto movimiento en el frente, comienzan
hacerse las llamadas oportunas a las baterias situadas a un par de
kilómetros dentro de nuestro sector.- los suboficiales
radiotelegrafistas comienzan a dar las coordenadas de la tierra de
nadie.
En plena efervescencia se oye la voz del comandante Von Barring que
corre a las ametralladoras a parar su fuego incesante, -Parad, deteneos
son el segundo pelotón de vuelta de una misión-.
Entre tanto ruido y fragor de la batalla los ametralladores no oyen al
comandante que se apresta a coger su luger y apuntar a la cabeza del
ametrallador más cercano. -Para o te reviento la olla que tienes por
cabeza- ahora si que empiezan a darse las ordenes de alto el fuego.
Desde la tierra de nadie, nos empezamos a levantar al ver que se nos ha
reconocido; Empezamos a correr a cuerpo descubierto hacia nuestras
lineas.
nos detemos de golpe, nuestra experiencia nos dice que ese sonido agudo
por encima de nuestras cabezas son obuses... Estan barriendo la zona,
nuestra propia artillería. Que locura de guerra, moriremos por nuestra
propia artillería.
Los obuses empiezan a estallar a nuestro alrededor. Como soldados
experimentados de primera línea nos aprestamos a no mover ni un dedo
con el cuerpo pegado a la tierra. -Todos sabemos que esto es una
lotería y que nos puede caer uno en nuestro aujero.
Von Barring, empieza a correr hacia el radiotelegrafista. -Da la orden
de parar, mameluco, como muera uno solo de mis hombres, te daré un par
de balas y un mauser y te pondré donde estan ellos ahora-. Mi
comandante ya estoy dando la orden, dicen que parará todo en unos
segundos.
La calma vuelve al sector, ya no se oyen ni silbidos, ni explosiones.
Algún tiro suelto de los rusos, que al oir todo el cacao, se han
refugiado de la artillería en sus guaridas y ahora que ha parado
empiezan a asomar la cabeza y hacerse oir, -por si acaso, los alemanes
piensan que nos hemos ido-, musitan...
Por fin pisamos tierra alemana, estamos en nuestras lineas, Von barring sale al encuentro del grupo y les dice a viva voz:
-Caballeros de la 5º, tiene pagadas unas botellas de schnaps, ciguarros
puros y unas señoritas de la mansión de Madame Tosseau, enhorabuena
soldados, habeis cumplido con las expectativas...
De nuestras bocas solo salen unas palabras:
¿Podremos estar unos días, no mi comandante?. Nos referimos en casa de
Madame Tosseau, estamos hartos de ver nuestros sucios y peludos culos
en la trinchera, jajajajajaja!!!!!
Por cierto, celebramos el cumpleaños de nuestro Sargento AtIla, con
cerveza, snachps y mujeres este miercoles en casa de Madame Tosseau...
La proxima de la 101st en la operación MarKet garden...
23 Abr 2008, 09:06
Wenas a todos,
si me permitís os dejo un relato de mi cosecha.
Soy
un fan de las novelas bélicas y uno de mis preferidos es Sven
hassel(tiene 13 novelas), un soldado perteneciente a un batallón de
castigo que relato sus andanzas por todos los frentes en los que estuvo
destacado su regimineto, el 27 panzer.
He novelado una historieta donde los protagonistas son mis camaradas de clan.
Espero que os guste..
P.D: es larguito y tiene más capitulos.
Un saludo desde despilandia..
UNA HISTORIA BREVE Y BÉLICA: LA 5º COMPAÑIA Y LOS DEPOSITOS DE OLBIA(capitulo I)
La 5º compañia estaba destacada en el frente del caucaso, frente a los pozos petroliferos de Bakú.
Bajo
las ordenes de Von Bock, la 27 panzer perteneciente al grupo de
ejercito del sur , se dispone a limpiar las ciudades costeras del mar
negro, que aún resisten a los embates de la blitzkrieg, del 27 panzer.
Por
estas fechas y bajos de combustible la 5º compañia se transformo en
tropa de infantería, dejando sus panzers a la espera del preciado
líquido negro.
Los rusos ostigaban en demasia el extenso frente,
rompiendo las lineas cada dos por tres con operaciones de ostigamiento
y evitando así nuestro reabastecimiento.
Nuestro comandante, von
Barring, nos da la ordén de tomar una población estrategica en todas
estas rutas usadas por los rusos, para acelerar su avance.
Debiamos
dinamitar unos almacenes dentro de la ciudad costera de Olbia(desde su
puerto las tropas de Zhukov, recibian el combustible para sus t-32).
Nuestro
pelotón, salio al amanecer, nuestros trajes de camuflaje de invierno
nos daban una imagen dantesca, entre los frondosos bosques, negros y
oscuros de las colinas de los alrededores de Olbia.
A la cabeza
del pelotón y como avanzadilla iba nuestro pendenciero sargento
MaRcellus, detrás el resto de pelotón: FaYula, AtIla, CaMareitor,
Manumetal, MiKeleitor y cerrando filas y protegiendo nuestra
retaguardia MeCanicoloco.
MaRcellus, nos hace una indicación, la
columna para en seco y nos distribuimos por el pequeño claro donde
estamos ubicados. Enfrente una patrulla de reconocimiento rusa de 3
componentes haciendo las labores de control del perímetro.
El
pequeño fuego que tiene encendido, nos deja observar sus caras con
rasgos asiaticos, eran jovenes, pero se les veian curtidos.
Con un par de signos se plantea el ataque, lo realizarán AtIla, FaYula y CaMareitor.
El resto cubriremos la acción.
AtIla desenvaina su zapapala, probablemente el mejor arma del frente, en el cuerpo a cuerpo. Marca con la mirada a su objetivo.
Fayula
se encargará del más alejado con su machete de combate, el cual habia
estriado en su dorso, para que fuese más letal al hundirlo entre la 3ª
y cuarta costilla, el punto más doloroso y que impedia que pudieses
emitir cualquier grito.
El tercero y que estaba descansando al
pie de un árbol sería para CaMareitor y su hilo de alambre,
probablemente le seccionaria el cuello bajo la presión.
Todos
estabamos esperando el inicio de la refriega. El primero en caer debía
ser el objetivo de AtIla, por ser el soldado más despierto y que
ocupaba una posición defensiva más clara.
Arrastrandose con sumo
cuidado y sin prisa, Atila consiguió acercarse a un par de metros del
ingenuo soldado. El resto fue también iniciando la aproximación para
acortar el tiempo de la refriega y que ninguno pudiese desbaratar la
caza a la que nos ibamos a enfrentar.
AtIla busco el momento
oportuno y se lanzo hacia delante sorprendiendo al soldado que estaba
de pie, con su mosin nagan en bandolera. De un fuerte golpe a la altura
del hombro y hacia abajo, le secciono el cuello, este se desplomo como
un árbol abatido por un hacha; Los estertores de muerte hacian que
dibujase figuras en la nieve con su sangre y los movimientos espásticos
de sus piernas. Fueron cayendo uno detrás de otro sin soltar ni un
gemido; Los de la 5º ya tenian experiencia en este tipo de acciones y
sabían que cualquier ruido o sonido era amplificado por la espesura del
bosque, alertando en 3km a la redonda a los cazadores de boches.
Una
vez acabada la acción nos reunimos todos alrededor del fuego y
cadaveres, los cuales eran desvalijados con rapidez por nuestro
sargento MaRcellus; Suya es la frase: "A donde van, no van a necesitar
dientes y menos de oro". Sacando sus tenazas iba revisando boca por
boca los tres cuerpos; Se hizo con una muela de uno y un par de
colmillos del resto, los cuales guardo avidamente en el saquito que
siempre le acompañaba y que como lo capturasen le pondría en serios
problemas ante los comisarios sovieticos.
El resto nos dedicamos
a quitarles el tabaco y sus raciones de campaña, que por cierto saben a
rayos, pero como todo buen soldado de asalto sabe, uno debe preservar
el alimento, nunca se sabe cuando volveremos a ver comida.
Descansamos
unos minutos, semienterramos los cuerpos y seguidamente continuamos la
marcha hacia Olbia, Estabamos entre las lineas rusas.
Habiamos pasado el punto sin retorno que tiene todos los frentes, avanzar o morir, ese era ahora nuestra situación.
Enfrente teniamos las primeras edificaciones del puerto.
En
el lado de montaña, una carretera de servicio era franqueada por dos
blindados y sus tripulaciones. Como expertos tanquistas, habian
preparado una trinchera para el tanque al lado de la carretera,
semienterrandolo y dejando solo al descubierto su torreta, a ras de
suelo.
Las tripulaciones estaban en su vivac, controlados por los componentes de la guardia a cargo del control de la carretera.
A
lado del muelle más cercano a nosotros, estaban ubicados dos antiaereos
y una pequeña bateria servida por ametralladoras, en este caso letales
mg42 requisadas a nuestro ejercito.
El teniente Mikeleitor, dió
las consignas necesarias para iniciar la aproximación sin ser
descubiertos; Una vez dentro del perimetro cada uno tenia una función
ya asignada, Nos debiamos valer por nosotros mismos.
Fuera del
perimetro, entre la espesura del bosque, se quedarían MeCanico y
nuestro Teniente MiKeleitor, protegiendonos con sus Rifles de
precisión, ante una eventual salida de "Pies para que os quiero".
Conseguimos
cruzar el vallado y las alambradas, entramos en almacen más cercano que
encontramos. Subimos las escaleras de servicio del tejado y oteamos
hasta donde la vista y nuestros prismáticos nos dejaban ver.
Divisamos movimiento en un almacén situado en una pequeña baguada, la cual ocultaba la cabeza de unos depositos.
Deducimos que eran depositos enterrados para evitar a nuestros Messerchmith. Por su anchura debian de ser depositos muy grandes.
Los
rusos para evitar actos de sabotage no habian puesto especial interes
en poner puestos defensivos a su alrededor; Habría creado el efecto
diana para nuestros aviones y su destrucción segura.
Nos
repartimos los cartuchos de dinamita y las mechas ya preparadas para
estallar en dos minutos. La tensión ya era extrema y la concentración
de nuestros sentidos total. El plan B era retirarse creando el mayor
ruido posible y disparando a diestro y siniestro para crear el mayor
caos posible y así facilitar nuestra huida.
Nos despedimos como los camaradas en el frente hacen: "Nos vemos en el infierno".
El
despliegue por los alrededores de los depositos fue rápido y efectivo.
Nos encontrabamos todos visualmente controlados y en posición esperando
el mejor momento para plantar las cargas. La señal sería emitida por
nuestro sargento, un pequeño destello de un ciguarrillo.
Ahí esta
la señal!!!, saltamos a terreno descubierto y nos movimos rápidamente.
Ya estamos al pie de los depositos, plantamos y encendemos... Ya solo
tenemos dos minutos para alejarnos lo máximo posible, la deflagración
puede barrer todo alrededor y dejarnos rustidos como un pollo al horno.
Corremos como posesos hacia el vallado.
AtIla,
con muy mala suerte, se encuentra de frente con un guardia y su pph
preparada para disparar; El impacto estan fuerte que los dos caen de
bruces en la nieve, el resto de camaradas no pueden hacer nada por él;
Deberá valerse por si mismo.
Los dos se miran desde el suelo y
con cara de espanto dibujadas en sus rostros. El primero en hacer un
gesto es AtIla que dispara su luger hacia el guardia ruso, ya medio
incorporado; Este recibe dos impactos en la cara, uno le vuela la
mandibula, la cual cuelga por un girón de carne de su cara y el otro
tiro le da en el hombro; El guardia está aturdido pero con toda su
capacidad letal de fuego, solo debe apretar el gatillo y saldrán 2
balas por segundo dirigidas al cuerpecillo de nuestro sargento AtIla.
Sin pensar mucho, AtIla, desenvaia su machete y se lo clava en el
pecho; El guardia con una mirada atroz y que expresaba su dolor y miedo
a la muerte, se va apagando hasta morir; No queda tiempo seguro que
pronto estallarán las cargas.
Atila debe decidir que hace y opta
por lo más rápido y sencillo, aprovechar el cuerpo del guardia y el
muro que tiene a su espalda para parapetearse de la deflagración, los
segundos vuelan...
El resto ya estabamos fuera del perimetro,
solo faltan AtIla y MaRcellus, les debe haber pasado algo, pero ya se
valdrán por si mismos; Corremos al bosque donde nos esperan nuestros
camaradas, MiKeleitor y MeCanicoloco...
La deflagración nos pilla
a unos metros del bosque, la honda expansiva nos lanza hacia la
espesura volando por los aires. La luz ceguadora ilumina todo el
sector, el caos es total.
Vemos correr soldados rusos ardiendo
por doquier, nos dedicamos a evitar el sufrimiento de los mismos; En el
frente es de ley evitar ese sufrimiento. Rematamos a los que podemos y
empezamos a prepara la vuelta a nuestras lineas, vemos una figura
correr hacia nosotros, montamos nuestras armas, en ese momente se oye
un grito-camaradas soy AtIla, no dispareis- en todos se dibuja una
sonrisa, está vivo aunque un poco chamuscado.
Nos relata como
despues de la deflagración se le reventaron los timpanos debajo del
cuerpo del guardia, el reguero de sangre de sus pabellones auriculares
así lo atestigua. Solo nos falta MaRcellus, oteamos el horizonte para
ver si viene...
En el parte de la acción pondrá: Objetivo
inutilizado, bajas: Sargento MaRcellus, desaparecido en combate, eso si
volvemos a nuestras lineas, pero ese es otra historia...
Recogemos nuestro equipo y emprendemos la marcha; Detrás: Sangre, fuego dolor...
Así es la guerra en el frente...
La proxima: El retorno