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Warhammer 40K- Seminis Singularis C4

C4 –Arrepentia

 

 

Sin preguntar nada, los caballeros entraron al laboratorio disparando y destruyendo varias capsulas criogénicas y embrionarias, los marines se ocultaban en la poca cobertura, mientras los magus y asistentes del Adeptus se protegían en el último segmentum del laboratorio. Ductoris ordeno un fuego de cobertura, el fuego era escaso por el extenso estorbo en su campo visual de los marines, sin embargo pudieron distraer un poco a los caballeros mientras Ductoris corría a la última celda de éxtasis, liberando un demonio primal, que Ductoris  había esclavizado. El demonio ataco rápidamente a los caballeros grises en una bola de fuego abrasador capas de fundir el hierro como si de un hielo se tratara, pero para los caballeros grises era solo un pequeño “fuego artificial” que rápidamente sofocaban con golpes psíquicos, Ductoris rápidamente se dio cuenta que no podía usar otra cosa mas que absorber los ataques psíquicos de los caballeros para aumentar su propio psique y despedazar su  mente de ira y contenerlos sin hacerles daño.

 

-¡Hermano Tiberius, usa tu “posesiv Daemocis” y neutraliza la ira de los caballeros!

-¡No puedo, no tengo rango de psique, sus Némesis están retorciéndolo!

-¡usa el “debotum Preaesto”!

-¡¿Crees que funcione!?, ¡son caballeros grises!

-¡que no te de miedo el hecho de que tengan mas experiencia combatiendo lo demoníaco, nosotros somos exorcistas, ellos no!

 

Las palabras de Ductoris, levantaron el animo de Tiberius, quien se concentro intentando encontrar los “faros de luz” de los caballeros grises, con un poco de esfuerzo mayor, les encontró, iluminado como una luz azul.

 

-¡los tengo hermano Ductoris! ¿¡Que hago con ellos!?

-¡abrázalos en las llamas de la justicia divina, por el emperador!

 

Ductoris y los demás marines saltaron sobre los caballeros grises en un ataque rápido, los bolteres  Némesis rompían ahí donde fueran acertados,  pero la lucha cuerpo a cuerpo fue la mas encarnada, los marines habían sido diseñados tan igual como un caballero gris, la diferencia era la semilla genética que ambos poseían en su interior,  pero de acuerdo a las enseñanzas que les dieron a los marines “cualquier enemigo, que agrediera contra la pureza del la palabra divina del emperador o se negara a escucharla a si como aceptar su sagrada voluntad, debe ser erradicado, incluso si es un hermano tuyo o tu padre ancestro”, así que los marines de armaduras blancas no permitirían ser aplastados sin antes ser escuchados y puestos a prueba por el emperador cumpliendo su voluntad, no permitirían se asesinados sin servir al emperador como tales, y mucho menos, por agresores que se decían seguir al emperador distorsionando sus enseñanzas en su mente.  El capitán Emiliseo se arrojo contra Ductoris, asestándole un golpe con el mango de su espada en la espalda, Ductoris cayó al piso para ser golpeado cruelmente por los caballeros, pero Isium llego a su rescate disparando su bolter pesado, aunque fuera solo para aturdir a los Caballeros, que se alejaron de el, Isium arrastro a Ductoris hasta donde tenían su cobertura, no permitirían que nada interrumpiera la concentración de Prodicus, o el asesinato del mismo.

 

-¡no les permitiremos pasar!

-¡mueran malditos herejes!—Decían los caballeros grises sin dejar de disparar y mantener cobertura.

 

Ductoris, nunca en su vida había sido llamado ”hereje”, sabía perfectamente las letanías, completas, las divinas enseñanzas y voluntades del emperador, quizás mejor que un mismo capellán, y mejor aun que un caballero gris, su mente había sido entrenada para servir solo al emperador, a nadie mas, y ahora unos que se habían dicho sus hermanos le estaban traicionado y diciendo “hereje” sin saber nada de su pasado, su mente se lleno de rabia, habían asesinado al único padre que había tenido y ahora querían quitarle lo mas valioso que le quedaba, su vida sirviendo al emperador, de inmediato su cuerpo se transformo en un haz de luz psíquica, que se derramaba por las fisuras de su armadura, sus hermanos se alejaron un poco de el, disparando contra los caballeros grises que avanzaban sin titubear, un fuerte grito inundo el laboratorio, Ductoris estaba usando “Iudicare Imperator” un poder sin igual, lo que tocara era absorbido por una luz divina que hacia ver cosas inexistentes en las mentes de cualquiera, los absorbía en un vació mental, un vació que hacia miles de preguntas sin respuestas, un vació que corroía la mente hasta que terminaba su victima confundida, pidiendo perdón infinitamente por sus actos y posteriormente enloquecía, o de lo contrario moría instantáneamente de acuerdo al juicio otorgado.  Los caballeros nunca habían visto algo así, creían haber visto por un momento al un personaje parecido a un antiguo primarca, y detrás de esta extraña silueta un emperador inmensamente poderoso sujetando con las manos al primarca, todo esto detrás del propio Ductoris, a la imagen del primarca no pudieron verle el rostro, solo pudieron notar que usaba túnica como un moje,  después de ello se veían envueltos de varios Ductoris que los rodeaban orando por el alma que hacia frente de ellos, y por ultimo caminaban hacia ellos sin decir ninguna palabra, para después desaparecer en el vació de su mente, Tiberius ayudo abrasando los psiques de los caballeros con llamas divinas del emperador, los Caballeros Grises ya no sabían que era real, que no lo era, pero resistían esos ataques psíquicos hasta llegar al agotamiento. Ductoris les dejo en paz, y todos los caballeros calleron al piso casi inconcientes intentando en vano levantarse ya que Tiberius los mantenía en el suelo. El camino hasta donde estaba el Capitán Emiliseo, lo tomo y levanto del hombro para golpearlo contra el muro metálico del crucero, lo miro fijamente a los ojos y le hablo en una voz muy diferente a la que comúnmente tenia, era un voz gruesa como el sonido de un trueno, y suave como el susurro al oído.

 

-¿Puedes ver lo que hay en mi mirada… Emiliseo?, ¿puedes ver de donde vengo? O ¿Quién soy?, ¿Puedes juzgarme tu como si del emperador mismo se tratara?... no… no puedes, ni debes juzgarme, solo el. Y lo que haz hecho se convirtió en la herejía que tanto criticas… mira mis ojos… no les evadas. ¿Puedes sentir lo que yo siento?, ¿puedes pedir perdón como yo?, ¿puedes abiertamente decirme, que esta bien o mal?... solo el emperador… yo no soy tu enemigo, comparto la misma idea que tu, defiendo lo mismo que tu Emiliseo… soy un humano como tu… mis orígenes no tienen por que culparme de un pasado que para mi no existió, pero que tengo que enmendar, obedezco las ordenes primicias del emperador… ¿podrías tu enmendar lo que me fue asignado, Emiliseo?... ¿podrías Emiliseo… podrías?

 

Emiliseo hizo un intento mas por atacar a Ductoris, intentaba golpearle en la cara, pero Ductoris detuvo fácilmente el golpe para después apretarle con fuerza el puño de Emiliseo, el cual  se retorció de dolor por la fuerza tan grande que tenia Ductoris, le fracturo los huesos de la mano, dejándosela inmóvil.

 

-¿por que intentas resistirte Emiliseo?, ¿Acaso crees que intento lavar tu mente para tomarte con la guardia baja?, No me haría falta eso para aplastarte como a un insecto, pero el emperador predica con la palabra, y como ultimo recurso la fuerza… ¿No quieres que predique con su voluntad pura, o si?... Emiliseo… ¿hasta cuando entenderás?

 -¡entender que!... ¡aghhhht!

-¿tienes dolor Emiliseo?... ¿lo tienes? Ese dolor insignificante no es nada con el que mi alma siente al  llegar a fallarle al emperador como pude hacerlo alguna vez.

 

Ductoris arrojo por el aire a Emiliseo, que hizo un intento más por ponerse en pie.

 

-Eres un maldito… y como tal debo matarte, ¡demonio!

 

Disparo su bolter Némesis de asalto en contra de Ductoris, que simplemente esquivo.

 

-Emiliseo… no seas tonto, deja de oír, escúchame… no quiero matarte…

 

Emiliseo, intentando asesinar al Marine en balde, disparo a la cabeza, pero el poder psíquico que estaba usando  evitaba cualquier ataque, pero en ese instante la nave se estremeció, los hermanos de Ductoris miraron a todas partes esperando cualquier cosa, pero el un grupo de transmecánicos y tecnomarines salieron de la puerta que protegían los marines, lucían muy asustados y desesperados.

 

-La… la nave señor Ductoris,  esta siendo absorbida por el ojo, si no salimos pronto de orbita será absorbida y podrá mutar horriblemente y convertirse en nuestra muerte…

-a sus puestos, Marines ayuden a los Caballeros, si no quieren comprender, darles exhumación perpetua… pero hay que salir de aquí antes de que tengamos una enorme nave del caos tras nosotros.

 

Los técnicos y Navegantes encargados iban corriendo por el pasillo, cuando la primera deformación de la nave se hizo presente, una enorme aguja salía del suelo atravesando a un transmecánico, dejándole empalado a medio pasillo, su sangre comenzó a correr por el pasillo, los planchones del metal comenzaron a crujir, como si la nave gimiera de dolor, los marines ayudaron a levantar a los caballeros que hacían por el piso, mientras Ductoris explicaba rápidamente al capitán acciones prontas que debían hacer.

 

-Capitán Emiliseo, no hay tiempo, déme la mano, hay que salir del alcancé del ojo del terror antes de que sea tarde, la nave esta siendo poseída, necesitamos reubicar cuanto antes el faro, y hacer guardia en los pasillos, probablemente muchas entes malignas se hagan presentes dentro y enfermedades que nos terminaran matando, si no quiere acceder, le comprendo, si quiere seguir con esta batalla, hágalo mas tarde, por ahora, solo me importan los que están a mi cargo.

 

El capitán Emiliseo solo observo por un momento, tomo la mano de Ductoris, le miro a los ojos y se levanto.

 

-Hagámoslo…

-Hermanos marines, Equipo Mortis, ¡al puente, ya! , Equipo Pretores, conmigo, los demás con Prodicius, Capitán, sus Caballeros están a su libre criterio, si quiere matarnos ahora, hágalo, y buena suerte en su regreso…

 

Ductoris camino con tres hermanos tras el y mientras el resto hacia lo mandado, el sabia que ahí dentro, en la disformidad, el tiempo no existe, o simplemente actúa de una manera diferente, en poco tiempo, los marines y los caballeros grises ya tenían las zonas de mayor importancia cubiertas.

 

-“equipo de Expiación… estamos en la sala de maquinas, hay algo que… diablos…”

-¿Qué pasa equipo?

-“Nada capitán emiliseo, falsa alarma, son solo ratas…”

 

-“Equipo Augurio… estamos entrando en las bodegas, todo limpio…”

-¿Cómo actúan los marines?

-“están siendo serios, de este lado son solo 4, parece que son el equipo Pretores, Ductoris va con ellos”

-No les despegue el ojo de enzima… aun no me dan confianza…

-“enterado señor”

 

En ese momento otro temblor sacudió la nave, estaban retomando la ruta de vuelta.

 

-¿Qué ha sido eso?

-Solo los motores que retornan fuera de rango…

 

El canal de comunicaciones fue abierto por Ductoris que ya estaba en las celdas de los Dreadnaugths.

 

-“equipo de Pretores entrando en las celdas de animación para los Dreadnaugths, hay algo de frió aquí adentro, no despertaremos a los ancestros a no ser necesario Capitán Emiliseo, así que pondremos un posición segura, rezaremos para protegerlos psíquicamente un buen tiempo, espero no haya problemas con ello, si algo pasa, llámeme y acudiremos… ”

-Enterado Ductoris… corto.

-Hermano Ductoris… mira…

-¿Qué pasa hermano Efrén?

-Parece que la ultima celda esta abierta…

-Si ya veo… Equipo, conmigo, cuiden las espaldas… avancemos despacio, si el Dreadnaught despierta, no estará nada contento.

 

Llegaron a la celda donde duerme un Dreadnaught, su Cámara de sueño, su ataúd de paz y descansó para la guerra, no había nada ahí, solo las conexiones de éxtasis sueltas y las bahías de carga de combustible y energía desconectadas.

 

-Extraño… muy extraño…

492
17 Abr 2008, 18:03
#1

Pues si que es extraño

18 Abr 2008, 00:18
#2

Así parece... veremos que pasa despues... ojalá y no sea un Dreadnaught poseido X-D.

un saludo Rocix

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