Valoración: 9
La noche brillante (C8)

Hola,

 

Capítulo 8 - Intrusión

 

 

Wally regresaba a casa en el asiento trasero de un coche de soporte del hospital. La verdad es que aunque el brazo recién reinjertado no le producía dolor, sentía molestias por todo el cuerpo.
Alguien debía de haber avisado del ataque en su casa, porque la ambulancia llegó antes de que se desmayase por pérdida de sangre. En tan sólo dos horas de operación le habían dejado como nuevo.
Pensar en lo que tendría que arreglar en la casa le ponía de mal humor.
Pensar en las explicaciones sin sentido que tendría que dar a la policía cuando el informe médico llegara a sus manos y decidieran investigar le enfurecía aún mas.

Pero primero SinSa.

 

Subió a su apartamento y saltando entre los cachos de muebles destrozados del salón se dirigió a su cuarto de guerra.
No tenía ninguna intención de teclear así que conectó el interfaz al gestor de movimientos de retina, y con movimientos visuales estableció una conexión remota al equipo de SinSa.


No tenía ni idea de que diablos estaba pasando pero tenía que comprobar que SinSa no la había cagado en alguna intrusión. Nunca había pasado, pero tenía que asegurarse. Algo estaba produciendo que intentasen matar a SinSa deliberadamente, esto ya no era un descontrol de droga.


Accedió a los sistemas de archivos y realizó un filtro por ficheros modificados en los 3 últimos días. Encontró el directorio de InfoArco, la última intrusión que SinSa había hecho.


Empezó a recorrer los documentos y subdirectorios. La verdad es que SinSa había recogido mucha información, buen trabajo como siempre.
Encontró la zona donde se ubicaban los futuros concursos a ser publicados, el motivo de la intrusión.
Nada raro. Documentos, requisitos para certificaciones, órdenes formales de publicación, la misma burocracia de siempre. Había ficheros duplicados con pequeñas modificaciones, señal de que se estaban terminando de perfilar por distintos usuarios cada uno retocando la parte adecuada. Luego se fundirían en un único documento revisado que formaría parte de otros tantos documentos que darían lugar a la publicación de la oferta final.
Nada raro. Tres horas de lectura aburrida.

 

Wally desconectó el gestor de retina y se recostó en la silla. Abrió un cajón y saco lo necesario para hacerse un porro de ártesis. Buscó un cenicero que no estuviera rebosando y no lo encontró.

Daba igual, preocuparse de un poco de ceniza en el suelo al lado de como tenía la casa no tenía sentido.
Se encendió el porro. Volvió a conectar el interfaz visual. Esta vez generó un listado de todos los ficheros  que existían en todos los subdirectorios que colgaban del principal - InfoArco -, ordenados por tipo de fichero. Activó un autoscroll lento.


Se volvió a desconectar. Dio una calada larga de ártesis y se quedó mirando fijamente la pantalla viendo como iban apareciendo uno a uno los cientos de ficheros seleccionados.


Casi llegando al final del recorrido de ficheros, cuando el agotamiento y la bajada de estres empezaban a aplastarle el cerebro, se fijó en un fichero. Era un fichero de extensión .plg. Estos ficheros no son estándares de tipo texto, se utilizan para 'parchear' programas de manera rápida cuando hay que realizar pequeños cambios o correcciones en una aplicación, normalmente mucho más grande y con muchos mas ficheros. Pero estos programas nunca se ubicaban en las zonas de trabajo de los usuarios.


¿Qué hacía un parche de un programa en un árbol de directorios de documentos?

Podía haber mil motivos para ello y ninguno relevante pensó Wally. Pero era lo único que tenía por ahora.


Se volvió a conectar al interfaz visual. Seleccionó el fichero de nombre 'Am3I.plg' y le activó un editor hexadecimal. Al ser un fichero binario, la única forma de ver en qué consistía era destriparlo a nivel de código máquina. El editor le mostraba los caracteres agrupados en cadenas hexadecimales, intentaba traducirlo a lenguaje ensamblador llegando también al detalle de ceros y unos si hacía falta.

 

Lo primero que vio le produjo una tensión en los pelos de la nuca. El fichero no cumplía los estándares de un parche. La cabecera del fichero debía de tener una referencia al programa que debía parchear, la versión y otros detalles necesarios para que el programa pudiera controlar que ese parche estaba o no instalado anteriormente.

Pero no había ninguna cadena de texto embebida dentro del código. De hecho, recorrió todo el fichero visualmente y no encontró nada que tuviera una interpretación lógica de instrucciones de programación.


Estaba claro que este fichero no era lo que aparentaba ser.
Esto tampoco era definitivo, ya que cualquiera puede crear un fichero con el nombre y la extensión que quiera y usarlo para lo que quiera. Esto dificultaba más las cosas.

Copió el fichero en su sistema y se desconectó del equipo de SinSa. Nunca había que estar conectado a otras máquinas más tiempo del necesario.
Volvió a desconectarse del interfaz ocular, tenía que prepararse para destripar el fichero y necesitaba algo más que ártesis para hacerlo.


Su alarma de límite de orín del reloj le interrumpió en dirección a la cocina y se dirigió al baño. Recordó que SinSa no había podido mear desde que llegó a su casa. Si no había meado ya estaría apunto de explotar, pero no sabía como poder avisarle. Se sintió impotente.


Regresó al sistema con dos cápsulas de dhroal y una botella de ginebra.

Odiaba la ginebra pero combinada con el dhroal le permitiría usar su brazo sin dolor y no tendría que usar el puñetero interfaz visual que era lento y no siempre respondía como debiera.
Atacó al fichero. Empezó a aplicarle varios traductores (descodificadores) de diferentes lenguajes de programación, para buscar algún token(1) que pudiera indicarle que demonios era ese fichero.
Nada. Ningún decodificador daba código legible. O era un fichero de apoyo a un programa, y estaba rarísimamente encriptado, o era un lenguaje de programación que Wally desconocía. Y eso era muy difícil.

 

Jodidamente raro pensó.
Su equipo de repente lanzó un popup de alarma. Se estaba produciendo una intrusión que estaba modificando un fichero del sistema operativo.
Wally activó un chequeo de conexiones. No había ninguna conexión establecida de ningún tipo a su equipo. No podía ser. Estaba siendo atacado desde dentro. Un virus. Que coño un virus si no había ejecutado nada nuevo ni en su equipo ni en el de SinSa. Sólo se había traído el fichero.


Mierda. Tenía que ser el fichero. Pero ¿cómo se había activado simplemente editándolo, sin ejecutarlo ni modificarlo?

No podía ser.
Tenía que comprobarlo. Volvió a conectarse al equipo de SinSa y accedió a la copia original del fichero.
Eran distintos. Su fichero había crecido casi el doble del de SinSa.

No podía ser.
Otro popup. Otra intrusión de modificación del sistema. El fichero estaba manipulando su ordenador o tomando el control de éste. Nunca había visto nada parcido. Wally apretó el botón de apagado del sistema.

SinSa tenía problemas, y gordos.

El monitor por fin se quedó negro.


_____________________________________________________

(1) Unidad lógica mínima legible de programación. Un ejemplo de token en la actualidad podría ser <FOR>, <WHILE> o <NEXT> dentro de un lenguaje de programación estructurado.

Regards(las plantas)

06 Dec 2007, 13:47
#1

sigue tan interesante como al principio muy buen trabajo

06 Dec 2007, 14:04
#2

Esto es como la serie de "Desaparecida" que no acaba nunca y coñeeee tenemos ganas de que se desvelen pistasssssssss !! Se me hacen eternas las esperas entre un capítulo y otro

06 Dec 2007, 15:02
#3

Muy bueno, como todos los anteriores jejej.

06 Dec 2007, 19:18
#4

acojonante la historia, y esperando como un loco nuevos capitulos. Ese archivo pinta feo, alguna tecnologia nueva que se supone es secreta y por eso se lo querran cargar?? queremos maaas!!

06 Dec 2007, 19:25
#5

otro, otro!

18 Dec 2007, 18:02
#6

sinsa para cuando el proximo capitulo?? que nos tienes intrigaos!!

20 Dec 2007, 07:35
#7

Hola,

#6 Eso digo yo, a ver cuando puedo acercarme al teclado. El otro día conseguí coger el ratón y tras 5 minutos intentando abrir GM me dí cuenta de que no era el ratón, era un biberón.

Regards(las plantas)

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