






























































Hola,
Paso a relataros un aburrido pero curioso viaje que recientemente he realizado.
Por motivos que no vienen al caso, he tenido que desplazarme en tren, cosa inusual ya que normalmente utilizo el coche para estos menesteres.
Bueno, pues adquiero un billete que, debido a las fechas navideñas, tiene que ser en turista y en un tren regional de esos que paran en todas y cada una de las estaciones que existen en este país independientemente de a dónde vas.
Llega el momento, y llego a la estación 40 minutos antes de la hora. La estación es Atocha; creo que todos habéis oído hablar de Atocha. Una estación enorme, en la que se gestionan trenes nacionales (altaris, ave, talgos, etc.) y cercanías. Ahí voy yo, a cercanías, aunque mi destino no es cercano (300 kms), pues eso, como el tren es de los ‘lentos’, pues se gestiona desde ‘cerca’.
Como es habitual desde hace unos años, mi próstata, siempre alerta, me avisa de que un ‘pisito’ no vendría mal antes de abordar el tren, así que, en vista de que tengo 40 minutos de sobra, me dispongo a mingitar. Retrete de Atocha cercanías a las 8:20 de la mañana.
Pensando en mis cosas, me acerco al urinario cabeza gacha, y cuando levanto ésta, ya dentro del retrete, sufro una sístole que hace dar dos vueltas de campana a mis leucocitos.
Os describo detalladamente la situación desde una vista cenital, utilizando mis grandes dotes con el paint:
Nada extraño salvo por los círculos rojos… siendo cada uno un hombre.
Apoyados en la pared (enfrente de un sanitario vacío con la puerta abierta). La mayoría no superaba los 30, y en sus caras (todos me miraron cuando rebasé la línea de la puerta) se reflejaba que no estaban allí esperando a ver cómo funcionaban los dispensarios.
Di media vuelta de inmediato mientras mi memoria me recordaba el día que entré con un amigo en un ‘bar’ de Rotterdam a las 2 de la mañana (buscando tabaco) y nos topamos con un grupo de hombres embebidos en ropa de cuero y con los pezones al aire.
Ya en el tren más fríamente, sentí curiosidad por saber cómo estaría el baño de las mujeres en ese mismo momento.
Bueno, ya recuperado mi ritmo cardíaco habitual y después de usar el cuarto de baño del tren, me acomodé en mi pequeño asiento y arranqué la nds para pasarme unas pantallas del mario bros durante las cuatro horas siguientes.
Cuando quedaban 20 minutos para la salida, sube una pareja (entre 25 y 30 años) que casualmente ocupan los asientos que están frente a mí (el tren tenía los asientos enfrentados de cuatro en cuatro).
Ella, muy ‘femenina’ (su elevada voz hace que desvíe mi mirada de la consola costándome una vida de Mario), empieza a acomodar sus tres maletas mediante vociferantes órdenes a su pareja, el cual sumisamente movía e intentaba encajarlas en un sitio u otro.
Repámpanos, parecía que se iba por un año, aunque luego descubrí que solo el fin de semana.
Veinte minutos, y al final las maletas están colocadas de forma que ella está conforme. Claro que, cuando él intenta salir del tren, éste ya ha cerrado las puertas y se pone en movimiento.
Se sientan, ella enfrente de mi, y estira sus piernas hasta golpear las mías que tenía recogidas comedidamente. De nuevo me obliga a desviar mi atención para contestar a su ‘perdona jijijijiji’ con un ‘nada nada’..
Empiezan a comentar el tema del ‘inesperado encierro’ del hombre, que si se tendrá que bajar en la próxima estación, que si ya va a perder toda la mañana, que ya para eso la acompaña hasta el final. No creo que nadie del vagón se perdiera un ápice de la conversación ya que seguían con el mismo estridente tono de voz.
Entonces, empiezan a comentar la posibilidad de que el revisor les pusiera una sanción, y claro, buscan consejo.
‘Oye perdona, perdona…’
Pero vamos a ver, que está el vagón repleto de gente que no hace nada, por qué narices me tienes que interpelar a mí, ¿no ves que estoy ocupado matando setas a saltos?.
Como parece que su tono de voz no es suficiente para atraer mi atención, me pega una patada..
Cierro la consola y levanto mi mirada intentando hacerle un headshot, y ella ignorando mi expresión, me empieza a contar su terrible historia.. como si no me hubiera dado cuenta..
Aguanto estoicamente la charla y cuando acaba con la pregunta:
“¿y tú crees que el revisor nos pondrá una multa? “
Entonces me regocijo con mi respuesta:
“no sé, ni idea”
Toma, pilla, ahora es tu tiempo el malgastado, pesada. Mal educada. Etc.
Y cual es mi sorpresa cuando, debido a su parca inteligencia (si os lo estáis preguntando, si, era rubia) se piensa que ¡no he entendido el problema! y empieza de nuevo a explicármelo.
“Que ya, que ya, si lo he entendido, pero que no se qué ocurre en estos casos”
Por fin, se pone a preguntar a los vecinos de su izquierda, los cuales seguramente por aburrimiento (no tenían consola) le dan más palique.
Al rato, llega el revisor. Mierda, a este paso no salvo a la princesa este año. Porque, saco mi billete pero antes les toca a ellos.. y empieza de nuevo la letanía.. esta vez ella utiliza un tono mucho más aterciopelado, cara de niña buena. Él, callado. Como imagino que el noventa por ciento del tiempo que está con ella.
Al final, el revisor cansado de la tercera tanda de explicaciones, acaba con:
“Bueno, les hago un billete y punto”.
Hale, veinte por ciento de recargo. Pilla. Ahí tienes tu respuesta pécora. Él, paga religiosamente el importe del billete y por fin el revisor perfora el mío.
Vuelvo a mi Mario, aunque la tortura continúa. En cada parada, pese a que por megafonía se anunciaba el nombre de la siguiente estación – dos veces – ella me pegaba una patada para preguntarme si esa era su parada.
“No, creo que ésta es tal” dije la primera vez.
“No, el altavoz ha dicho que ésta es cual” dije la segunda.
“Perdona, pero no me he enterado porque ESTOY OCUPADO” la tercera.
“NO se” cuarta y sucesivas..
Al fin, se bajan. No había avanzado ni una puñetera pantalla y me dolían las espinillas.
Ni que decir tiene que entre la adorable mujer y el estar 4 horas sin poder fumar, cuando llegué a mi destino al reposabrazos de mi asiento le faltaba un gran trozo de gomaespuma.
Regards(las plantas)
jajaja que grande. Y esos hombres del lavabo no podían estar haciendo cola para los retretes?
Hola,
#1 Todos estaban con la puerta abierta... no llegué a ver el interior de éstos, y juro por san Dalia que no tuve interés en comprobarlo.
Interesante relato.
De él me llama la atención que lo divides en 3 pares:
La segunda es la acojonante posición de los puntos rojos (masculinos y singulares puntos rojos... muy singulares) frente a los sanitarios, a mi me ha venido a la cabeza más una escena de "Expediente X" que la posibilidad de una orgia gay... pero bueno, el subconsciente de cada cual es el subconsciente de cada cual. Yo veo marcianos y otros a los Village People.
La tercera es la animada charla de la señorita/señora rubia en la cual no describes lo más importante en estos casos... ¿como andaba de ubres?
Y al primera y más importante el buen estado de tu próstata... lo cual me lleva a hacerte una pregunta que me atormenta, pues es sabido mi celo en la buena redacción y mejor ortografia que suelo aplicar a los escritos de gamersmafia ¿es lo mismo mingitar que miccionar? Gracias por adelantado mi viajero blogger.
#0 Joder SinSa, que bueno x'D me he reido mucho.
Lo mejor x'DDD
Hola,
#3
2º 'par' : Bueno, en ambos casos vive San Dokan que me provocan la misma reacción.. tobillos para qué os quiero.
3er 'par' : Era una rubia de las que van 'marcando' sus potestades, perifollada hasta las cánulas y con un escote acorsetado que sólo las caries de sus dientes ofuscaban.
1er 'par':
mingitar
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mingitorio, -ria
1. De la micción o relacionado con ella.
fantastico, que grande eres!
muy weno x'DD
#0 reconócelo al entrar al baño, elegistes y después salistes ...
golozon
Guardaste el trozo de gomaespuma? queria hacerme un puf juntando un palo de la escoba y la gomaespuma
Eres la Ana de los baños de Atocha
(meneame.net/story/sexo-vivo-metro-de-madrid). Los comentarios no tienen precio.
En tu linea como siempre, SinSa, fenomenal!
Digo yo, ¿tan malo es recibir que ni los que quieren dar son capaces de turnarse y repartirse felicidad entre ellos para no tener que esperar?
Hola,
#12 Pues soy nulo en esas lides así que poco puedo ayudarte. Sinceramente pese a mi edad aún tengo mis dudas. Yo, en mi campo, creo que soy bueno, porque lo hice una sola vez con mi mujer y tengo dos hijas.
#10 eso me recuerda a un monologo de Dave Chappelle
si la chabala estaba buena como minimo se educado.... menos ds y mas nena
Es la tipica niñata asquerosa que tambien te puedes encontrar en el jodido Vitrasa
#12 Quizá es que todos estaban esperando a recibir y no había nadie que les quisiera dar.
Al menos no sería tan pesada como lo puede ser Killerpijos...XD
Yo no soy pesada, soy reiterativa y circuncisiva con lo que vienen a ser mis ideas.....
Almenos fué un viaje con sustancia, los viajes vacios son del montón, aburridos aunque tranquilos, pero no deja de convertirse en un típico día más.
Ese por ejemplo ya fué un día marcado para bien o para mal, dejó de ser uno del montón.
#19 Vamos...un coñazo de tio.
De lujo, excelente, impresionante!
dale caña al blog que tengo ganas de leerte
y los demás creo que tambien, verdad?
Salu2
sinsa reverte