Hola,
<<Ven mi niña, ven conmigo.>>
<<He pasado mucho miedo mamá. Me cuesta mucho respirar.>>
<<Claro mi niña, ahora tu aire es el mar. Pero ya pasó, ahora estas con nosotros. Tus hermanos te esperan para jugar.>>
<<Si mamá. Quiero jugar. Te quiero mamá. ¿Cómo me llamo?>>
<<Sintha te nombran>>.
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De nuevo mi cuerpo me avisa. Vuelvo a sentir cada célula gritando de nervios, agitándose contra las demás. << Me acerco. No hace falta hablar. La muerte hablará dentro de poco. La muerte gritará su nombre.>> Entramos en la nave rXog. Urinah nos ha seguido. Lib está tensa, rígida, parece que se mueve a trozos. La sala es enorme. Debe ser más de la mitad de la nave. Al fondo, tres figuras. Son ellos.<< Le veo a lo lejos. Me está esperando. Sabe que voy a matarle. Sabe que hoy es el día que él mismo decidió que existiera cuando me dejó con vida.>>
- Decidme que son humanos - dice Urinah. Nadie la contesta. Sabe que no lo son.
Uno de los tres se acerca. Se coloca a menos de diez metros de nosotros en un instante. Pero no ataca. Está esperando a que ataquemos nosotros.
- Parece que quieren luchar uno a uno. Imagino que éste será el más débil, bueno, el menos fuerte. - Susurro.
- Entonces es mío. - Contesta Lib. - Urinah, si ves que las cosas se ponen muy feas, sal echando leches de aquí. - Urinah está paralizada.
Lib se adelanta. Se sitúa en frente del rXog. En cuanto pueda, voy a romperle la cabeza a ese hijoputa. Yo no tengo que seguir sus reglas, nada de uno contra uno, en cuanto se ponga de espaldas se va a cagar.
Empieza la pelea. El rXog es rápido. Lanza sus brazos en forma de puntas afiladas en diferentes combinaciones. Lib ahora no está tensa, sino relajada. Se flexiona como un junco, como si sus huesos no estuvieran ahí. Cada ataque del rXog pasa rozando el cuerpo de Lib, pero no lo toca. Ella todavía no ataca. Sólo se defiende, esquiva. El rXog lanza sus dos brazos. Lib se arquea hacia atrás. El rXog lanza ahora sus piernas, también transformadas. Lib gira. Levanta sus piernas. Queda suspendida en el aire, y lanza un a patada en la cabeza del rXog. Dios, parece una libélula jugando en el aire.
El rXog cae hacia atrás, cerca mía. Ahora es cuando se vá a cagar. Me lanzo haca él transformando mi cuerpo, haciéndolo denso, duro, le voy a partir en dos. Pero no puedo. No puedo moverme, porque el dolor es muy grande. La maldita punzada me ha detenido, me ha paralizado. Reduzco mi densidad, me relajo, aún puedo golpearle. Otra punzada. No puedo, joder. Estás sola, dulce Lib.
El rXog se levanta. Vuelve al ataque. Pero Lib le está esperando. El rXog lanza su brazo. Lib también. El cilindro pasa tocando la oreja de Lib, manchándola de sangre. El brazo de Lib pasa por debajo de el de el rXog, se arquea hacia arriba, y ese momento la mano se afila, se hace una punta mortal, que penetra el sobaco del rXog, saliendo por el hombro, llegando hasta el cuello. La cabeza del rXog gira bruscamente impulsada por los tendones no seccionados que ahora no tienen oposición que compense su fuerza. El rXog cae. Muerto. Lib camina despacio hacia atrás, hacia nosotros, taponándose con la mano la pequeña hemorragia de su oreja.
- Ese cabrón ya no molestará mas. - Dice Lib mientras se acerca. Otro rXog, se ha colocado en la misma posición inicial que el anterior. Es el siguiente.
- Este es mío - Digo. Ya no hay punzadas que me detengan.
- No, espera. Seguramente el que está esperando es JjoZhaid. Ese es el tuyo. Este es cosa mía. Y si no puedo con él, al menos le dejaré tocado y no tendrás que esforzarte. El importante es el jefe. - Contesta Lib. Tiene razón. <<Un punto y un tetra cada penta>>
- Vale, pero no arriesgues - Menuda gilipollez he dicho. Lib vuelve a situarse en frente del rXog. Esta vez, Lib habla.
- ¿Quién eres? - Lib quiere asegurarse de que no es JjoZhaid. Aunque no llevara el casco negro, tampoco podríamos reconocerlo.
- Mi nombre es Kawh - contesta el rXog. Siento que ya he oído ese nombre. Forma parte de mis sueños, o de mi mezcla, no sé, pero me es familiar.
Esta vez Lib ataca primero. Lanza su brazo en forma afilada. Se apoya en la inercia de su cuerpo para impulsarlo a toda velocidad. Es rápida. Le vá a alcanzar a Kawh en todo el pecho. Le alcanza. No, le ha atravesado pero sin herida, Kawh tiene la habilidad del cambio de densidad. Se desplaza hacia su izquierda a la vez que golpea con su mano abierta el costado de Lib. Esta sále despedida. Cae al suelo, rueda y se incorpora, pero no llega a estirar del todo su cuerpo, el dolor se lo impide. Tengo que actuar, pero si me dá otra punzada me voy a volver loco, me voy a lanzar contra la pared hasta reventarme la cabeza. <<Yghte, cerdo, déjame saltarme las putas reglas>>.
Lib está tocada. Seguramente tiene alguna costilla rota o incluso la cadera, pero vuelve a atacar. Esta vez se lanza desde el aire, girando sobre sí misma. Su primer ataque, al cuello. El segundo, al pecho. Kawh no se ha movido, ha dejado que Lib pasase a través de él. Mierda. Ahora su brazo se empieza a transformar. Pero no lo hace en forma de cilindro. Está formando una espada, la hoja de una espada de doble filo. Las frías luces de la gran habitación reflejan sobre la hoja un azul angustioso, asfixiaste. El filo surca el espacio entre Kawh y Lib. El corte en la espalda es profundo, mortal. Lib se arquea con el dolor, pero no grita. Solo se desploma. Su cuerpo se relaja, se hunde en el suelo. La sangre empieza a fluir. El grito de Urinah se hunde en mi nuca, erizándola. Kawh se acerca a Lib. Va a terminar el combate.
Empiezo a gritar. No es miedo. Ni siquiera es un grito desesperado. Es dolor. Un grito de dolor. Porque me lanzo contra él. Y la punzada me agrieta, me rompe. Pero me lanzo. Mi lengua se parte en mi boca. Mis músculos se contraen colapsados del dolor. Los calambres me ciegan, me matan. Pero me lanzo. Ella no puede morir, no lo merece. Que muera el mundo, pero no ella.
Consigo detener a Kawh . Lo he golpeado antes de que reaccione. He golpeado en el centro de su brazo-espada. La mitad de la hoja azul ahora yace en el suelo. No se esperaba una intrusión en su lucha. Ahora tengo que seguir interponiéndome entre él y Lib. La observo de refilón, aún se mueve. Urinah se acerca a ella tratando de apartarla mientras intenta detener el flujo del corte mortal.
Kawh está paralizado. Está confundido. No entiende el juego. Mejor, si me ataca, estoy muerto. El dolor cada vez es más fuerte, me está haciendo desmayar. Kawh se decide. No entiende las pautas, pero le da igual. Ataca. Me golpea. Mi pecho se hunde a su orden, mi pecho se aplasta y me empuja violentamente todo el cuerpo haciéndome volar hacia la pared. Voy a dejar la huella de mi cuerpo en la pared y la voy a firmar con sangre y vísceras. <<Fúndete en ella y podrás vencerle...>>.
Me deshago. Me vuelvo gelatina, pastoso, abombado. Consigo absorber todo el impacto como un muelle, una goma. Me deslizo hasta el suelo. Espero el nuevo contacto de Kawh, se habrá movido y estará a punto de acabar la faena. Pero no, ni siquiera se preocupa de mí, está observando alucinado la media hoja azul que le he arrancado. Bien, ahora te voy a arrancar la otra media hijo de puta.
Busco toda la fuerza que me da la mezcla. La junto con el odio, la ira y el miedo que me estallan por dentro. Yghte, jodida mezcla, vamos por él. <<Siento como me lleno de fuerza, de aliento. Todo el esfuerzo, el entrenamiento, toda la preparación de estos años me llena de golpe haciéndome sentir seguro.>>
Me transformo. Busco la forma nativa de ataque, el cilindro. Me vuelvo ataque, me convierto en muerte. Ahora soy una punta afilada de dos metros de largo lanzada contra Kawh . Le da tiempo a reaccionar. No se mueve, pero se difumina, me deja atravesarle a la vez que se gira para contraatacar. Su brazo se extiende siguiendo mi trazado en el aire y me alcanza un segundo después de que pueda reaccionar. Su brazo pasa a través de mí como yo pasé a través de él. Es jodidamente rápido, pero yo también, y sigo teniendo mucha mala leche.
Volvemos a encararnos. Necesito engañarle. Tengo que golpear cuando esté sólido, cuando él ataque...El señuelo. Claro joder. El señuelo. La técnica más vieja del mundo. Tiene que funcionar.
Vuelvo a la forma en punta. El sonríe (o a mí me lo parece) viendo mi técnica de nuevo, seguramente porque sabe como vencerme. Ha imaginado el contraataque. Sabe como matarme y está seguro. Me lanzo hacia él. Le atravieso de nuevo, pero esta vez está totalmente girado y nada más cruzarle se solidifica para lanzar su brazo sano contra mí. Y entonces me clavo en su nuca. Entro suave pero rápidamente por su cuello y le reviento la cabeza. El señuelo ha funcionado. El primer cilindro sólo era un brazo ensanchado. La otra parte de mí se quedó detrás lo más difuminada que pude, y las luces y el humo de la habitación acabaron ocultándome. Has caído, imbécil. Nos desplomamos al suelo, uno muerto y otro exhausto.
Estoy cansado, muy cansado. Pero todavía no ha terminado. Falta el mamón de JjoZhaid. Y parece dispuesto a seguir luchando. Se acerca. Se coloca en posición de espera como los otros. Por lo menos el sigue las reglas. Vale, pues este también va a pillar como los otros, por mis huevos. Si consigo levantarme. El último ataque me ha agotado. Cada vez me cuesta más respirar. El golpe en el pecho de Kawh me abrasa. El trozo de lengua que me queda sangra mucho y me dificulta conseguir el aire.
Se acerca. Habla.
- Los Vigías que se sacrifican por otros son escasos y valiosos. - Dice Kawh . Y una mierda. He sido yo, no mi mezcla, mi Vigía. El piensa que Ygthe ha roto las reglas para salvar a Lib, pero no lo ha hecho. Ha intentado detenerme, pero no ha podido. Mi alma ha sido más fuerte. <<Que os den por culo a todos, me duele la cabeza.>>
Y de repente se dobla. Se inclina hacia delante, como si estuviera teniendo un espasmo en el estómago. Se desploma en el suelo. Algo le ha fulminado, y no he sido yo. Me vuelvo hacia Lib. Urinah sigue con ella, no veo muy bien. Tengo que descansar un poco. Debo volver a la tierra y salvar a Lib, o a Patrice, la no-mezclada, la no-perfecta. No quiero que muera. No quiero sufrir por ella también. <<Regresa con los tuyos>>. Me desmayo.
Regards(las plantas)