Hola,
Asciende, se eleva.
Llega a superarame, me sobrepasa.
Cuando alcanzo, no llego. Porque está más alto.
Pero no siempre.
Otras, miro desde arriba.
Soy superior, capaz.
Fumo.
Entra en mis pulmones. Los calma.
Me relaja.
Entonces los pinchazos cesan. Se apagan.
Los calma.
Ya no golpeo.
Me siento arriba. Alto.Limpio.
Me siento bien.
Hoy no lloro más.
Vuelvo a fumar.
Me calma.
Vomito.
La parte muerta de mí se escupe fuera.
Me amarga la boca.
Golpeo una vez más.
No quiero que vuelvan.
Estoy agotado.
Pero estoy arriba.
¿Donde estoy?
La he dejado tan desfigurada que no me recuerda nada.
Cuando subo sólo pienso en llegar.
Después me calmo. Y fumo.
Porque estoy arriba.
Ya sólo me queda irme.
Ahora puedo andar.
Ya no duele. Está allí abajo, pero no duele.
El olor me confunde, no me aclara nada.
Pero me dá euforia y me repugna.
Como ella.
Muerta, deforme, aplastada.
La aparto con el pie.
Parte de ella se queda pegada al suelo, pero lo ignoro.
Quiero irme ya.
Ya me siento bien.
Y no quiero perderme.
Porque luego vuelven a subir.
Y tengo que volver a golpear.
Hasta que me calmo.
Vuelvo a fumar.
Me voy.
[Extracto de "A veces empieza a subir" , anónimo ]
1.
Me despierto bruscamente. Sudo. He vuelto a soñar. He vuelto a despertarme con mi propio grito ahogado. De nuevo, no soy capaz de conseguir que sea el despertador el que lo haga. Hace más de diez malditos años que no consigo dormir más de cinco malditas horas seguidas. Y eso me pone de mal humor.
Hoy es sábado. Miro el reloj... las once. Ayer me acosté a las siete de la mañana. Anulo la alarma que tenía activada para las dos de la tarde. Algunas veces me quedo en la cama pensando hasta que el despertador me avisa. Me siento en el borde. El sensor de movimiento central me detecta y activa la música ambiental... esta semana tengo la opción de jazz clásico.
Entonces siento una punzada en el costado. La ignoro. Pero la segunda hace que me tumbe de nuevo encogiéndome de dolor. Esto es nuevo. Nunca había sentido nada parecido. Desaparece. Espero unos minutos a que se repita la punzada mientras rezo para que no ocurra. Si vuelve activaré el código de voz de emergencia y en unos minutos un equipo médico entrará por la puerta. No estoy dispuesto a que vuelva a dolerme de esa manera.
Busco las causas del dolor. Ayer no bebí, y las drogas que tomé no eran extrañas. Todas eran mías y ya las había tomado días antes, así que deshecho la posibilidad de una intoxicación por una mala mezcla.
Me palpo la zona. Mi costado está correcto. Bueno, eso creo. No tengo los conocimientos necesarios para poder detectar algún bulto o lo que sea que me indique la causa. Empiezo a arrepentirme de haber elegido el Sistema de Relajación Automático en vez del Chequeador de Salud. Pero en aquel momento no podía imaginar que algo pudiera doler tanto, y además, cuando se es joven el cuerpo no te pide un sistema médico robotizado, sino placer, y el SRA me lo daba.
Me prometo hacer un chequeo en casa de Sintha en cuanto pueda. Seguro que no es nada, pero no me ha gustado nada la experiencia, y no quiero volver a repetirla.
Domingo. Hoy ni siquiera he dormido. Suelo quedarme despierto toda la noche del sábado para dormir mejor el domingo y así empezar la semana fresco. Bueno, al menos todo lo fresco que se puede estar después de cuatro horas de descanso. Modifico el sistema ambiental decidiéndome por el blues clásico. B.B. King llena la casa con su guitarra.
La música pierde volumen. El sistema me pide confirmación de acceso a la casa. Es Sintha. Acepto. Pese a tener acceso libre siempre llama antes de entrar. Somos amigos desde hace quince años. Ella lleva 5 pidiéndome que vivamos juntos, pero yo sigo sin querer aceptar el hecho de que un problema de convivencia nos estropee la amistad.
Es una completa desde hace más de tres años, un ser que sólo debería relacionarse y vivir con otros completos, pero que no lo hace. Pese a que ya había ocurrido otras veces, las relaciones completo - no completo seguían siendo tabú, algo similar a los problemas homosexuales que ocurrieron en los siglos veinte y veintiuno. Pero a ella le daba igual. Ella sabía desde el principio de nuestra amistad que yo nunca aceptaría ser un completo, y lo aceptó pese a los problemas que sabía que tendría que soportar. Y ahora llevaba tres años soportándolos sin decir nada.
Estaba preciosa. Las completas siempre lo están. Su sistema regenerativo no permite una sola arruga o un indicio de cansancio o vejez. Yo sin embargo, después de treinta horas despierto parezco una piltrafa.
- Hola Sintha.
La saludo mientras me dirijo al sistema de higiene. Dos minutos y mi cuerpo estará totalmente limpio.
- ¿Cómo estás? - preguntó -. Imagino que no habrás dormido.
Odio las preguntas que la gente se contesta. Hago como que no la he oído, pese a que sé que ella conoce mi implante acústico. Poder disfrutar de la música ambiental de un sistema de control de habitabilidad te descubre tus implantes de control y captación de sonidos, a través de los cuales el sistema regula los diferentes rangos de tonos que debes recibir, bajando la música para escuchar limpiamente cualquier voz humana registrada en la casa. Sintha, al ser completa, tenía la prioridad de emisión/recepción más alta.
Acabo mi limpieza. Me encuentro mejor. Siempre que me limpio intento imaginar cómo sería la sensación después de una ducha de agua real, y me imagino debajo de un gran chorro caliente golpeándome en la nuca.
Me acerco a Sintha por su espalda y la muerdo suavemente en el cuello mientras rodeo su cintura con mi brazo atrayéndola hacia mí. Me gusta sentir su espalda y las curvas de sus nalgas. Ella responde con un gemido de satisfacción mientras se vuelve. Sus ojos comienzan a cambiar de color pasando del verde brillante (específico para las completas) a un tono rojizo apagado, indicando un nivel de excitación que provoca una pequeña erección en mi pene primario.
Entonces vuelve la punzada. La reconozco. Es la primera, floja, profunda, me avisa de la segunda. Me aparto de Sintha y me preparo para la sacudida. Esta vez me atraviesa toda la cintura haciendo que caiga de rodillas. Me abrazo con fuerza el estómago intentando sujetar el dolor para que no aumente. Empiezo a vomitar sangre. Mis rodillas se doblan. Dios, es un chorro de sangre saliendo de mí. Acabo estrellando mi nariz contra el charco. La punzada sigue creciendo y me siento más tranquilo al sentir que pierdo el conocimiento. Así no tendré que soportarlo más. Todo se vuelve negro mientras oigo la voz asustada de Sintha gritando mi nombre.
Regards(las plantas)
claro tio yo te entiendo x'DDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD
¿Sintha=Sinza=Sinsa?
¿Quieres ser completo?
¿o no tiene nada que ver?
Buen comienzo.
Hola,
#2
Sabía yo que te iba a gustar..
No, no quiero ser completA..
Regards(las plantas)
Si, si que me ha gustado
, es más como transcurre en una época en que la homosexualidad eran problemas del siglo XX y XI, creía en contrarme con el SinSa definitivo... el completo/a.
:O
Muy bueno SinSa, espero seguir leyendo más capítulos y que sean tan buenos como La noche brillante
Esto tiene algo que ver con "La noche brillante" ?? Como dejaste caer cosillas ... jejej
Hola,
#7 Relée La noche brillante, especialmente el C10, puede que encuentres algún nexo de unión
Regards(las plantas)
Muy bueno!! si señor