Dos golpes secos sonaron sobre la vieja madera que conformaba la vetusta puerta. Otro mas, con un sonido mas leve.
El hombre,enfundado en un abrigo grueso, se levanto con cierto esfuerzo del sillón desvencijado en el que se encontraba y se dirigió a la puerta.
Al cruzar la pequeña y polvorienta habitación,no pudo evitar pensar en como debió haber sido esta anteriormente, cuando el tiempo y el olvido no habian hecho mella en las paredes,el suelo y los propios muebles,pocos y semicaidos, que la adornaban, a la que las luces de las pocas velas y el candil encendido daban un aire fantasmagorico.
"vaya lugar"-penso.
Con el paso algo mas firme, encaro la puerta, abrio su abrigo, y con una mano enguantada hizo girar el picaporte.
La puerto comenzo a abrirse con un ciert crujir de bisagras viejas, sucias. La luz exterior de las farolas comenzo a colarse en la habitacion, iluminando levemente el suelo, y proyectando sobre el la figura que comenzaba a pasar por el umbral.
"un hombre corpulento"-penso para si mismo, al ver las hechuras de la persona que se le acercaba.
Ahora lo tenia casi a dos palmos de la cara y pudo fijarse mejor. Era un hombre alto, al menos de un metro ochenta o puede que mas.Llevaba el mismo tipo de abrigo, grande, amplio, viejo pero resitente al frio.En la cabeza lucia un gorro de lana,tipico de la gente de mar, y botas negras de caña alta con cordones anudados sobre el pantalon azul marino, desgastado por el uso y el salitre.
La cara apenas se adivinaba, en la semipenumbra en la que el cuello del abrigo, que llevaba levantado. Pero aún así consiguió intuir una barba de tres dias y una tez oscura,bronceada por el sol.
El hombre paso junto a él y cerro la puerta tras de si.
Se acercó a la mesa, y sacando las manos de los bolsillos, acerco sus palmas a la luz incandescente de la vela flameante, en el gesto de apreciar un poco de calor.
Ahora podia examinarlo a placer, ya que la luz de la vela, bañaba su rostro con reflejos rojizos, llameantes.
Debia rondar los 35 o 40 años, y sin embargo parecia mucho mayor tenia el rostro surcado por miles de pequeñas arrugas, especialmente en la frente.Como si frunciese el seño constantemente.Los ojos,eran de un color indefenido de gris,metalicos,de mirada firme.
La nariz, aguileña y pronunciada parecia estar algo desviada, posiblemente la habría tenido rota.
Estaba aún examinadolo. cuando el otro alargo la mano y agarro una botella de ron que estaba sobre la pequeña mesa y asiendola con fuerza,y tras pasar el morro de la botella por el antebrazo izquierdo, echo un largo trago.
......