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Mamá, tengo una incidencia

(De los creadores de Guerra al parásito I y II)

Como algunos de vosotros quizá recordéis, el mes de noviembre pasado el tío Champion (yo) se alzó finalmente con la victoria en un enfrentamiento administrativo contra Telefónica. Una lucha titánico-apocalíptica en la que, tras ser ignorado e insultado por la madre de todas las operadoras, no me quedó más remedio que pedirle al primo de zumosol (el Ministerio de Industria, en este caso) que me echase una mano. Telefónica, viéndose al fin acorralada y humillada, no tuvo más remedio que disculparse y prometer la devolución de los importes que tan arteramente me sisó.

Tal fue la alegría que me produjo recibir esta noticia, que me despreocupé de que esta devolución se hiciera efectiva, y mucho menos en un plazo razonable. No es la primera vez que telefónica tiene que devolverme dinero, y sé que siempre tardan, así que no me extrañó que en Navidad todavía no hubiese recibido estos importes.

Sin embargo, recientemente a mi madre le dio por empezar a preguntarme si me habían devuelto ese dinero. "No, mamá, ya me lo devolverán". Error: tenía que haberle dicho que sí. Mi madre no tolera el más mínimo fracaso en sus hijos. Desde ese día, cada vez que ponía un pie (o los dos) en casa de mis padres, me saltaba mi madre con lo mismo: "¿Y lo de telefónica? ¿Te lo han devuelvo? ¿No vas a llamarles?". A mi madre le encanta incitar al conflicto, buscar las cosquillas y enfrentar a la gente, y comprendo que no dejase pasar esta oportunidad, pero a mí me tocaba las narices. "Mamá, ya me lo devolverán cuando sea, joder".

Pero esa no es toda la verdad. No soy tan conformista ni paciente. Ahora que nadie nos oye, os lo contaré: tenía miedo, lo reconozco. Miedo de llamar a Telefónica para reclamar. Yo no puedo ni pensar en el 1004. Suelo pensar que es el "1003+1" para ahorrarme traumas. ¡No quiero! Pero mi madre huele el miedo de sus retoños, y pronto detectó que yo estaba acojonadito. Así que ella misma llamó para preguntar cuánto tardan en hacer devoluciones, con el fin de tener un argumento para seguirme pinchando. Le dijeron que si era más de 5 euros, tardaban 3 meses. Yo creo que se lo inventaron, como casi todo lo que dicen en el 1003+1, pero a ella ya le sirvió para insistirme: "Carlos, me han dicho que tardan 3 meses, así que tienes que llamar", "Carlos, ¿has llamado ya a telefónica?", "Carlos, ya hace 3 meses", "¿No piensas llamar o qué?". Lo mismo cada vez que entraba en casa de mis padres.

Finalmente me vi enfrentado a un dilema: tenía que elegir entre no volver a ver a mis padres nunca más, o llamar a Telefónica. La decisión no fue tan simple como parece, pero finalmente opté por llamar a Telefónica, pues nunca sabes cuándo puedes necesitar un riñón o un trozo de hígado de un familiar.

El miércoles de esta semana me armé de valor y lo hice. Descuelgo el teléfono y marco el 1003+1. Y me sale aquella grabación, aquella maldita grabación... "Bienvenido a Telefónica, línea de atención personal". Parece irreal. Lo he oído ya mil veces antes, pero una vez más me hago cruces: una grabación me dice atención *personal* !!! ¿Pero qué clase de broma imbécil es ésta? Una puta grabación no es personal, ¡¡joder!! Solo llevo unos segundos de llamada y ya se me ha acelerado la respiración, pero todavía me falta mucho por tragar. A continuación, la grabación continua y me informa del número de información telefónica, del número de averías, de las ofertas de ADSL, de los prostíbulos especializados en coprofagia más cercanos... Finalmente, lo de siempre: "para otras actuaciones, espere". Otras "actuaciones"... ahora parece que esté llamando a una jodida sala de espectáculos.

Me enchufan una absurda música desagradable, y luego sale otra grabación. Atención porque es muy bueno: te ponen hilo musical para hacerte esperar antes de una puta grabación. ¿Esto que sentido tiene? ¿Humillarte? Pero atención, porque ahora llega el recochineo de siempre: "Para ser atendido en castellano, pulse 1. Si vol ser atés en català, pulsi 2". Qué cínicos de mierda. Te joden vivo, te roban, te insultan, te amenazan, te ignoran y de maltratan, pero ¡oh! Respetan mi libertad de elección de idioma. ¡Hipócritas de mierda! Esto es lo que yo llamo la clásica caca con lacito rojo. A continuación, me piden que exponga el motivo de mi llamada para que algún operador u operadora mudo escuche mi súplica y tenga a bien desviar mi llamada. La grabación me dice que me atenderá un comercial (gracias a dios, yo temía que me pasasen con un call-center atendido por mandriles parlantes).

Me atiende una primera señorita cuyo nombre no entiendo (como de costumbre) y, sin decirle yo nada, ya me llama por mi apellido. Sorprendente: las otras veces me pedían teléfono, nombre, DNI y talla de ropa interior unas 4 veces en cada llamada. Bueno, eso sí: me pide el DNI para asegurarse de que no soy un suplantador (ya me gustaría a mí que alguien me suplantase para evitarme todo esto). Le explico mi problema y me dice que tengo que hablar con Terra. Técnicamente Terra ha sido reabsorbida por Telefónica, y de hecho, si llamo a Terra, me desvían al 1003+1. Pero por lo visto, a nivel interno todavía existe como un apéndice diferenciado.

En fin, me pasan con Terra, pero antes tengo que escuchar un buen rato la musiquita de espera de Terra. Dios... ¡esa música! La tengo grabada a fuego en el puto cerebelo. Es una sintonía ratonil y desagradable... de fondo es una especie de melodía pseudoinfantil tocada con un xilofono, un sonido inocente... pero por en medio se intercalan sonidos extraños como burbujeos, pedorretas y notas desafinadas. Encima, de vez en cuando se interrumpe de golpe como si te fueran a contestar; tú te emocionas, pones la espalda recta, tragas saliva y te preparas para hablar... y entonces vuelve a empezar la música, y te sientes imbécil. De vez en cuando, una voz dice: "En este momento, todos nuestros agentes están ocupados". Agentes... ahora parece que esté llamando a la CIA... Supongo que realmente los pobres diablos que trabajan en Terra estarán atendiendo llamadas, pero yo no puedo evitar imaginármelos haciendo pompas de jabón y punto de cruz.

Finalmente una chica me responde. Le expongo mi problema y, milagrosamente, me responde que sí, que le consta que anularon la última factura... y me devolvieron las otras dos. Un momento, ¿que me las devolvieron? Yo no he recibido nada, pero ella dice que sí, que me las han pagado. Que sí. Que no. Que sí. Que no. Que no. Que s... eh, buen intento. No. Finalmente le digo que quizá se me haya pasado, que me diga en qué fecha se pagó y yo lo compruebo al momento mirando mi cuenta por Internet. Ahí va, ¡un cliente tecnológicamente superdotado! Se lo estoy poniendo realmente difícil para tomarme el pelo. Me dice que va a comprobarlo y me deja en espera, esta vez sin hilo musical ni nada, a pelo.

Los minutos pasan y cuando ya hace un rato que pienso que me han colgado y no me he enterado, me contesta la misma chica, me pide disculpas por la espera y me comenta que ha estado hablando con sus compañeros de facturación. Me reconoce entonces que no me han hecho la transferencia, pero no han conseguido averiguar por qué. Se ha producido un error (¿un error?). Me da una referencia alfanumérica, y me dice que llame el viernes. El viernes sus compañeros de facturación ya lo habrán solucionado y podrán decirme qué pasa. Le doy las gracias, cuelgo y miro la pantalla del teléfono: en total, han sido 22 minutos y 43 segundos. No está mal para ser la primera llamada y no haber conseguido NADA.

Como que las otras veces Telefónica sí que me pagó lo que me debía, me empiezo a preguntar por qué esta vez no. ¿No será que tengo algún problema con la cuenta? Mi cuenta del banco está bloqueada contra cualquier intento de cobrarme recibos de Telefónica, de Terra o de mis amigos de la UGT (lo de la UGT es otra historia). Teóricamente, esto no tiene nada que ver con que no puedan ingresarte dinero con una transferencia, pero cosas más raras se han visto, así que para asegurarme, voy al banco al día siguiente. Gran tocada de cojones porque tengo trabajo y la oficina a la que tengo que ir está un poco lejos. Coge el coche, aparca, haz cola en el banco, etc. etc. Al final hablo con un hombre del banco que, en cuanto oye la palabra Telefónica, pone cara de "ah, Telefónica...". Me confirma que mi cuenta no tiene ningún problema para que entre dinero, y me pregunta qué error es el que se ha producido según Telefónica. Le digo que ni idea; no lo saben ni ellos. El hombre me explica que él mismo se vió en una situación similar y tuvo que insistir durante meses hasta que le devolvieron el dinero. Le doy las gracias, salgo del banco, y me pregunto cómo es que todo el mundo ha tenido algún problema de este tipo. De hecho, sería un buen título para el clásico libro supuestamente gracioso, algo como "¿Por qué todo el mundo tiene problemas con las compañías de telefonía?". Reúne todas las características necesarias para formar parte del género de la literatura basura, los típicos librillos escritos por personajes que salen un par de veces por la tele y aprovechan su mini-fama momentánea para juntar 4 letras y ganar algo de pasta antes de pasar a la historia. Sería el clásico libro editado en tamaño de bolsillo y con tapas blandas, con una portada colorida en la que saldría el autor haciéndose el simpático. Bueno, hay algunos de estos libros que valen la pena, pero en general son chuminadas infumables. En fin, paremos el crono: en total, 38 minutos perdidos en ir al banco. Suma y sigue.

Llega el viernes, me despierto tarde y veo que tengo en el móvil una llamada perdida de número privado a las 9 de la mañana. ¿A quién se le ocurre llamar a esa hora, por dios? De todos modos es extraño, porque juraría que me desperté a las 10:30, miré el móvil y no había ninguna llamada. Quizá lo soñé. La cuestión es que la llamada de número privado bien podría ser de Telefónica. En el fijo no hay llamada porque estaba apagado.

Me levanto, me desperezo, y cuando me siento mentalmente preparado para llamar a Timofónica, cojo el teléfono. De nuevo, todo el carrusel de grabaciones, hilos musicales, operadores cuyo nombre no entiendo, y por supuesto la sintonía maligna de Terra, que otra vez suena durante un buen rato. Finalmente me atiende un chico, se lo explico y me dice lo mismo del otro día, que le sale que me han de devolver dos facturas. Le digo con toda mi ilusión que tengo un código de referencia que me dieron el otro día, pero el operador me responde: "Si lo necesito, ya se lo pediré". Y yo que me sentía especial, que creía que ese código me iba a dar acceso a un servicio de atención VIP... Pero entonces ocurre, noto que el tipo esta comprobando algo, duda y finalmente, más relajado, me dice:

- Lo que pasa... veamos... Lo que veo... Sí, usted tiene una INCIDENCIA.

En este momento es cuando comprendo que estoy jodido. Se suele decir que todo tiene arreglo menos una incidencia. Cuando tienes una incidencia, no hay mucho más que hablar. Supongo que debería estar orgulloso de tener una línea de Tele2, y sin embargo conseguir que Telefónica me abra una incidencia. O quizá sea lo más normal del mundo, pero confieso que yo me creía ya a salvo de las temibles incidencias. Me entra el pánico. El chico sigue hablando.


- Sí, se le abrió una incidencia el día 21 - la llamada anterior que expliqué antes - y los compañeros de facturación tienen que dar respuesta, pero todavía no la han dado.

A continuación el tipo este me dice, casi recriminando, que claro, que esto es una incidencia y como tal hacen falta unos cuantos días para resolverla, y que además con el fin de semana en medio, hace falta más tiempo... Yo le respondo que simplemente he llamado cuando me dijeron que llamase, no porque me tome las incidencias a la ligera. Incluso llego a sentirme algo culpable, y conforme avanza la conversación, voy perdiendo el valor y me voy amilanando hasta que prácticamente solo me falta pedirles perdón y decirles que si quieren se queden mi dinero y organicen una cena para el departamento de facturación. Finalmente cuelgo, tiempo total de llamada: solo 18 minutos y 15 segundos. No está mal teniendo en cuenta que, de nuevo, no he conseguido NADA:

Como que soy bastante pardillo, confío en que la semana siguiente llame y todo esté arreglado, pero el miedo ya se ha instalado en mi corazón. Imagínate que llamo la semana que viene y me dicen con desparpajo: "Oye, que no te vamos a pagar. Jódete". Y ojo, que lo peor no sería eso, que mi economía no es boyante, pero tampoco dependo de esos 90 euros para sobrevivir. No, lo peor va a ser tener que decírselo a mi madre... no puedo, así que tendré que matarlos.

Seguiremos informando.

23 Feb 2007, 21:21
#1

animo champion animo, a mi me pasa algo parecido con AUNA, pero no tengo tanta Lirica como tu.......

24 Feb 2007, 02:23
#2

Impresionante champion xÐ. La semana que viene lo mismo llamas y te recriminan de desconsiderado por joderles la hora de la siesta y andar boicoteando la salud de los empleados del departamento de salud, que deben realizar prolongadas siestas para digerir las abundante y copiosa comida pagada con el dinero de todos aquellos que estuvieron en tu situación y no tuvieron la paciencia que tú estás teniendo.

¿O quizá debería decir la madre que tú tienes? xÐ

24 Feb 2007, 02:49
#3

Yo también tuve un problema hace unos años con Telefónica, que nos cobraban llamadas que no haciamos, yo vivo en Murcia y aparecían un huevo de llamadas a provincias en las que prácticamente no conociamos a nadie, en el primero que pensaron mis padres fueron en mi, pero claro es que había llamadas que coincidian con mis clases, y a veces llamadas cuando no había nadie en casa, resultado al cabo de los meses nos devolvieron los 200 y pico y nos dimos de baja, cosa que me jodio ya que me quede sin internet tres años, y ya los volvimos a contratar, ya que prácticamente es la única compañia a la que tenemos acceso. A partir de entonces aunque no servía de nada llamaba al teléfono de atención de las recargas telefónicas y le gastaba bromas a los "agentes" que me atendian, mediante sutiles rimas, se que no servía de nada, ya que los porbres "agentes" no tienen la culpa, pero estaba muy jodio y eso me deseahogaba. Así que ánimo Champion y enfrentate a Telefónica y a tu madre, y hazle caso que aunque joda siempre tienen la razón.

24 Feb 2007, 11:06
#4

(De los creadores de Guerra al parásito I y II)

Enga Champ masacralos ... o amenazales con mandarles 'manadas' de palomas q los bombardeen con parasitos ...

24 Feb 2007, 11:19
#5

Yo tb he tenido algún problema con las compañías telefónicas, en mi caso fue con Auna aunque tan solo tube que enviar un fax para que me cortaran la línia y otro para decirles que no pensaba seguir pagando sus facturas...

Eso si... me hicieron pagar el siguiente més después de haberme dado de baja (creo que por avisar ya a finales de mes o algo así). Como tp era mucho pasé de perder el tiempo.

Y el servicio ése "personal"... bueno, cuando me dan la opción de exponer mi problema siempre digo lo mismo

- Quiero hablar con un ser humano - después de dos intentos suele funcionar

24 Feb 2007, 16:49
#6

a por ellooooos!!!

24 Feb 2007, 19:13
#7

La verdad es que hay veces que no merece la pena perder el tiempo en eso, pero mas que el dinero que sea, es el acto de estafarnos, si todos pasáramos harían lo que les saliera de los huevos, el consumidor no se debe quedar quieto, porque entonces jode a los demás...

24 Feb 2007, 23:16
#8

Yo en este asunto al principio me jodí y pasé como en otros casos. Lo que esta vez para mí marcó un mundo de diferencia es que me tratasen de moroso, de sinvergüenza, de traidor, ahí fue donde ya no pude más.

Confío en que este misterioso error que impide pagarme no sea más que una anécdota y se resuelva enseguida, pero de momento ya me han hecho perder como hora y media solo esta semana, y mi tiempo es dinero, especialmente porque trabajo por mi cuenta. Así que puedo decir sin lugar a dudas que todo el tiempo que ya llevo perdido en este asunto (no esta semana, sino desde el principio) no me compensa ni de lejos el importe que tengo que recuperar.

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