Querido diario electrónico:
El jodido verano va a terminar conmigo: aquí en Cádiz, mi segunda residencia, ha estado haciendo un calor de muerte. Quizá no debí irme de mi taller del Polo Norte... sí, allí estaba fresquito, pero es que aquello también era insoportable por otros motivos. Ya no podía más con la caca de reno en el jardín. Y qué decir de esos duendes chupasangres y su sindicato. Siempre pidiendo aumentos, jubilación anticipada, ayudas económicas para los hijos en edad escolar... ¡¡pero es que no se dan cuenta del gasto que llevo!! No, no, está claro que pese al calor, estoy mucho mejor aquí. Aunque eso sí, tendría que haberme comprado otro tipo de ropa, porque lo único que tengo en las maletas y el armario son mis uniformes de trabajo. Ropa de abrigo, claro. Y me sudan hasta las pelotas.
Intento consolarme pensando que ya llega el otoño, el fresquito. Pero no sé qué va a ser peor, porque con el final del verano, comenzará mi preparación de la temporada navideña y eso sí que jode. Enterarse de cómo se han portado los chavales, ponerme al día en el tema de los juguetes, llevar el trineo a pasar la ITV, ir diseñando mis rutas de reparto... es agotador, y desde luego no quiero ni pensar en la noche de Navidad. Todos de fiesta y aquí un servidor de chimenea en chimenea, tócate los webs.
Cada año por esta época resuenan en mi mente las palabras de mi madre: "Klaus, ¿pero tú para qué quieres ser Papa Noel? Haz oposiciones para funcionario, hombre". Tenía más razón que un santo, o que una santa, claro... pero no quise escucharla y me metí a esto. Creí que ser licenciado por la universidad de Laponia tendría más salidas, no sé. Será que no me lo he sabido montar: ahí tienes a Gaspar, Melchor y Baltasar. Se reparten el trabajo entre tres, contratan pajes en las ETT's... viven como reyes. Bueno, son reyes. O mira al ratoncito Pérez: se organiza en función de dientes caídos, y así el trabajo no se le acumula. Que colección de cabrones con suerte.
Pero en fin, ahora me toca apechugar con lo que yo solito me he buscado. Por lo menos tengo el contrato con la Coca Cola, si no fuera por eso ya no sé dónde estaría. Ya me han llegado las primeras cartas de la temporada. Siempre hay niños muy precoces, tanto en la fecha para enviar la carta como en los regalos que piden. Este año ya están pidiendo Viagra, y también unas cápsulas llamadas "Dharanis". No sé qué es exactamente, pero parece que alguien las envía overnight desde algún punto de España. Pero de las cartas recibidas hasta ahora, mi favorita es una que dice: "Ahora sí: Hotmail cierra!! Entrega este mensaje a todos los niños en sus hogares, o tus renos se volverán hermafroditas y tu traje desteñirá hasta quedar rosa!!!".
Bueno, diré lo de cada año: una Navidad más y me retiro. O hasta que cierre Hotmail; lo que suceda antes.
xdddddddddddddddddddddddddddddddddd